EFE.- Según ha informado el departamento, esta campaña, que se lleva a cabo por cuarto año consecutivo, tiene muy buena aceptación entre el ámbito conservacionista y en el sector agrícola.

La pelusilla, que es altamente inflamable, es producida básicamente por chopos y álamos.

Desde el año 2000, se han producido 193 incendios originados por la pelusilla acumulada en las riberas, que han quemado 263 hectáreas forestales, siendo la comarca del Segrià (Lleida) la más afectada.

El departamento ha recordado que esta campaña tiene el objetivo de evitar daños materiales y especialmente biológicos en los bosques de ribera, que son «corredores en los que viven multitud de especies de fauna, especialmente pájaros, que en esta época inician su periodo de reproducción».

La campaña, que ha empezado en Lleida, tiene previsto finalizar a principios de junio en la parte más oriental de Cataluña y contempla la aplicación de agua para humedecer estas zonas, desactivando así su capacidad de ignición, y el precinto de áreas recreativas como, por ejemplo, barbacoas.