Tras el encuentro en el Magrama, para Góngora, este reglamento tiene de "positivo" que recoge la puesta en marcha de esos mecanismos de gestión de mercados.

Pero ha criticado que se practique una política "de hechos consumados", es decir, que se les plantee un reglamento sin dar posibilidad a los productores de hacer alegaciones. A su juicio, "es muy mejorable el reglamento".

    El reglamento, según Góngora, "sigue dejando fuera" de las medidas de apoyo a calabacín y berenjena, ya en campaña, cuyos precios no cubren los costes de producción actualmente, productos que se exportaban a Rusia antes del veto.

     Tampoco se recoge en el reglamento a lechugas, brócoli, fresas, kaki, melones o sandías, aunque en alguno de estos casos queda aún lejos la campaña de recolección.

ASAJA, contenta pero reclama retroactividad y critica productos que se quedan fuera


     Por su parte,
La organización agraria ASAJA ha valorado la inclusión de los cítricos en la nueva propuesta de Reglamento de la Unión Europea frente al veto ruso y que las medidas no estén "cerradas", sino que puedan ampliarse en función de las necesidades durante las próximas campañas de producción.

     El responsable técnico sectorial de ASAJA , José Ugarrio, ha calificado de "positiva" la propuesta de Reglamento comunitaria que dará continuidad a las ayudas que Bruselas paralizó a raíz de los datos falsos que presentaron algunos países -en referencia a Polonia-, en cuanto a las cantidades de frutas retiradas.

     El anterior reglamento paralizado -en el que se incluían productos como las peras y manzanas, por ejemplo- era el 932/2014, ha concretado Ugarrio, tras recordar que ahora la Comisión publicará otro documento nuevo para subsanar aquellos "errores".

     "Lo primero que vemos es que se incorporan productos como los cítricos", una de las reivindicaciones de ASAJA . También ha destacado que cada país tendrá un contingente que pueda llevar a exportaciones, según la media de los últimos cuatro años con datos Eurostat, "para que no pase como en Polonia", que ha presentado cifras mucho más altas de lo que ha producido y vendido.

     Según ha indicado, se ha ampliado el plazo de aplicación de estos contingentes al 31 diciembre. De igual modo, ha mostrado su satisfacción por que la Comisión y el Magrama se comprometan a que el reglamento no quede "cerrado", sino que podrá incorporar nuevos productos en función de cómo les afecte el veto, e incluso aumentar los contingentes en caso necesario.

     Sin embargo, ASAJA mantiene reivindicaciones abiertas como, por ejemplo, que los productores de ciruela que hayan retirado producción durante este tiempo en el que ha quedo suspendido el reglamento "no queden en tierra de nadie" y cuenten con apoyos. Es decir, pide "retroactividad" para que no salgan perjudicados y confía en que "eso se pueda solventar".

     Por otra parte, ha rechazado que el Reglamento no incluya a productos como el brócoli, las coles, el champiñón o los frutos rojos.

UPA se pregunta qué pasará con las miles de toneladas "atrapadas" en el impasse


     Finalmente,
la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) se ha ratificado en sus críticas del día anterior, al señalar que  durante casi un mes el sector ha estado "desamparado".

     A pesar de valorar el restablecimiento de las ayudas, UPA ha rechazado aspectos como la no retroactividad de la medida, que deja miles de toneladas de cosecha "atrapadas, perdidas y sin poder declararse" desde el 4 hasta el 23 de septiembre, día en que se prevé que entre en vigor el nuevo plan.

      Asimismo, desde UPA critican que algunos sectores tendrán dificultades para acogerse a medidas como la retirada de producto, la cosecha en verde y la no cosecha, "por el momento de la campaña en que les ha pillado la crisis".

     A su juicio, es muy importante que los fondos destinados al plan, que provienen del Feaga (Fondo Agrícola de Garantía), no consuma presupuesto agrario para un conflicto "que no tiene en absoluto un origen agrario, sino político".

     UPA ha puesto en cuestión, además, los informes de seguimiento de precios en origen y destino