La nueva PAC compromete la supervivencia de árboles y arbustos en la superficies de pastoreo, dado que la postura de las distintas administraciones es la de seguir con la idea de utilizar el criterio de árboles y arbustos existentes en las hectáreas declaradas como baremo para elegirlas, eliminando así el pasto que crece bajo los robles, alcornoques, fresnos y encinas.

    Esta vegetación, ha explicado el colectivo ganadero, es vital para la alimentación del ganado extensivo, reducirá las hectáreas admisibles y ocasionará daños irreparables en un futuro".

    Desde su punto de vista, en vez de penalizar la hectárea arbolada en el ámbito de la ganadería extensiva lo que debería hacerse es bonificarla por "su extraordinaria contribución al mantenimiento y mejora del medio ambiente"