En este sentido, el director general ha pedido a los tres cuerpos que intensifiquen el trabajo coordinado que ya vienen haciendo durante el último año para incrementar el control de cualquier actividad o actuación que pueda suponer un riesgo de introducción de la plaga, sea de manera accidental o intencionada.

    Asimismo, la vigilancia se extenderá a otras actividades que puedan suponer el transporte accidental de la plaga fuera del Delta del Ebro y también en campañas informativas y de sensibilización sobre las condiciones de limpieza y desinfección de maquinaria agrícola u otros vehículos de transporte que puedan suponer un riesgo de traslado accidental.

Controles específicos en la margen izquierda del Delta del Ebro


     "Habrá controles dentro del margen izquierdo. Pediremos que los propios paseos limpien su maquinaria en esta primera fase de la cosecha y cuando llegue la siega se pondrán las estaciones de limpieza de maquinaria que hubo el año pasado", ha concretado el coordinador del plan de lucha contra la plaga, que también ha añadido que se será "mucho más estrictos con las máquinas que van a trabajar fuera del Delta. No queremos que salga ni un solo caracol del Delta", ha remarcado .

     En cuanto a los miles de turistas que cada año visitan el Delta, el gobierno reforzará las campañas de sensibilización e información.

    Por otra parte, Sala ha explicado que el pasado 29 de abril expuso el estado actual de la situación del caracol manzana en el Delta y el conjunto de acciones que se están llevando a cabo ante las delegaciones de todos los países de la Unión Europea con representación el seno de la Comisión de Sanidad y de los Consumidores (Sanco).

Se quiere combatir esta plaga, no sólo controlarla


     En este sentido, ha avanzado que "la comisión no sólo quiere hacer seguimiento, sino que se desplazará para ver ‘in situ’ el combate y la evolución de la plaga".

     En cuanto a la evolución de la plaga en el Delta, la reunión ha servido para hacer un repaso de la situación actual y la efectividad de las últimas medidas (secado e inundación con agua salada) ya que no se ha detectado hasta ahora presencia del caracol en las zonas inundadas, y, en las secadas, la efectividad ronda "el 80 o 90% de mortalidad".

     "Sin embargo, estas primeras valoraciones piden prudencia ya que a medida que suba la temperatura y hasta que no se llegue a las condiciones climáticas ideales para el caracol no sabremos con rigor cuál es el nivel real de presencia de la plaga. Estamos esperando que llegue el punto máximo de eclosión para comprobar la efectividad de las medidas emprendidas en la temporada pasada", ha dicho Sala.

     "El objetivo estratégico es que el caracol no salga del margen izquierdo ni regrese a las zonas donde se ha optado por la salinización. Somos moderadamente positivos, pero no haremos una valoración definitiva hasta dentro de 15 o 20 días", ha sentenciado.

     En estos momentos, el gobierno catalán tiene sobre la mesa varios escenarios de medidas que tomar en función de cuál sea finalmente el estado de la plaga en el momento de su máxima eclosión, que se calcula que se producirá aproximadamente en unos 15 días.

     Todas ellas se expondrán y consensuarán con los diversos agentes del territorio implicados (sindicatos agrarios, regantes, cooperativas, entidades e instituciones), según Sala.