Como se señala en su comunicado, en cierta medida, y como también demandó el sector tomatero en fechas recientes, "la agricultura de la región peligra en parte por la desidia de la Administración; ya que, aún así, los viticultores y bodegueros están dispuestos a trabajar en condiciones normales pactadas y aprobadas en su día pero que ahora carecen y ponen en riesgo la permanencia del cultivo. Se trata de sectores que se ven discriminados frente a otros con los que sí se cumplen sus pagos en menor tiempo y en mayor cuantía".

      Con respecto a la próxima cosecha, todo apunta a una buena vendimia si se mantiene una climatología favorable en los meses de verano, teniendo en cuenta que las fechas más probable de vendimia serán en la segunda quincena de septiembre y el mes de octubre según las distintas zonas altitudinales de la comarca. La previsión estimada puede superar los dos millones de kilos de uva con una calidad excelente.