Estas actividades, concentradas en gran medida en Extremadura, suponen una parte muy significativa de los 56.000 empleos que genera todo el sector del tabaco en España.

     Por otra parte, las dos compañías empresas han destacado la necesidad de que se establezca un marco jurídico y fiscal estable tanto para el desarrollo de la actividad de este sector como para la recaudación de ingresos fiscales para el Estado.

     Asimismo, han mostrado su preocupación, tanto por el fuerte incremento en los niveles de contrabando que se viene produciendo, como por las consecuencias que la recientemente aprobada Directiva de Productos del Tabaco pueda tener en el país en función de cómo sea traspuesta a la legislación local.