EFE.- De hecho, la asociación agraria ha alertado de la pérdida de numerosos árboles si no llueve antes de final de verano.

Ha reclamado la necesidad de aprobar un plan de reconversión para evitar la desaparición de arbolado como el almendro, que siempre ha conformado nuestra cultura agraria y paisaje, «pero difícilmente se repondrán por la baja rentabilidad que ofrecen».

A juicio de esta colectivo, la situación de «ausencia extrema de lluvias» en la provincia de Alicante está provocando un daño efectivo «sin precedentes» en los cultivos de secano, especialmente visible y preocupante en las producciones de frutos secos, cereales y olivar.

Según sus datos, en determinadas zonas ya se supera el 90 % de pérdida de cosecha. La incidencia de la sequía afecta a más de 40.000 hectáreas y se estima que hay más de 6.000 empresarios agrícolas seriamente afectados por la falta de lluvias.

«Es necesario abordar un plan de reconversión que ordene las nuevas plantaciones, facilite la restauración del potencial productivo y que establezca compensaciones económicas durante un periodo de siete años», han añadido las mismas fuentes.