Otras empresas que utilizarán los futuros envases son la belga Altoni-Kelderman, fabricante de pasta fresca, y la alemana Sachsenmilch, que envasará queso en lonchas.

     Además, participan en el proyecto el fabricante de PLA Hycail que va a desarrollar un adhesivo biodegradable apto para ser procesado mediante co-extrusión junto con el centro de investigación Abo Akademi de Finlandia, la empresa transformadora y fabricante de envases francés Bobino Plastique, y el centro tecnológico Fraunhofer IVV de Alemania, focalizado en el desarrollo de las ceras que se emplearán como recubrimiento.

Se desarrolla un envase multicapa


     Además de coordinador, Aimplas desarrolla el material biodegradable y barrera necesario para cumplir con los requerimientos finales de los alimentos a envasar y es el encargado, según la investigadora principal del proyecto, Nuria López, del procesado de los nuevos materiales que se están desarrollando para la obtención del nuevo envase multicapa.

     En el diseño del nuevo envase se combinarán al menos dos tipos de materiales termoplásticos y biodegradables, principalmente el poliácido láctico (PLA) y el alcohol de polivinilo (PVOH).

      El primero posee unas excelentes propiedades mecánicas y alta transparencia, mientras que el segundo ofrece una buena barrera a los gases y además es soluble en agua, lo que hace posible que el envase sea reciclable y biodegradable.

     Para aumentar el efecto barrera contra el vapor de agua de ambos materiales, se aplicará un recubrimiento biodegradable constituido por ceras naturales procedentes de residuos agrícolas que cubrirá la capa externa del embalaje multicapa.

El 75% del material que se utiliza son materias primas renovables


     Unidas por una nueva generación de adhesivos biodegradables, que también se desarrollarán durante el proyecto, las distintas capas del envase aseguran a consumidor que alargarán la vida útil del alimento al menos en la misma medida que los envases fabricados con materiales convencionales.

     Sin embargo, tendrán la ventaja de que los nuevos envases estarán fabricados al menos en un 75% con materias primas procedentes de fuentes renovables, y por lo tanto serán biodegradables.

     El proyecto BIO4MAP está financiado por el séptimo Programa Marco de la Unión Europea, gestionado por la Agencia Ejecutiva de Investigaciónm, tiene 30 meses de duración y cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros.