El proyecto europeo CONFETI, coordinado por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), ha logrado producir urea -uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en la agricultura- en el propio campo de cultivo mediante un sistema piloto alimentado con biobaterías y paneles solares.
La instalación experimental, situada en un entorno agrícola en Viladecans (Barcelona), permite obtener este abono de manera local y a demanda a partir de dióxido de carbono (CO₂) y nitratos mediante un reactor electroquímico, según ha indicado la UAB este martes en un comunicado.
Además, el prototipo integra un reactor fotoquímico que aprovecha la luz solar para transformar los nitratos presentes en el agua en amoniaco, un compuesto básico para la síntesis de la urea.
El proyecto, financiado con casi cuatro millones de euros por el Consejo Europeo de Innovación (EIC) dentro del programa Horizon Europe, culmina así tres años de investigación orientada a buscar alternativas sostenibles a los procesos industriales convencionales de producción de fertilizantes, caracterizados por un elevado consumo energético e impacto medioambiental.
“HAY OTRA MANERA DE PRODUCIR FERTILIZANTES QUE UTILIZA MATERIALES CONTAMINANTES COMO EL CO₂ Y LOS NITRATOS Y LOS TRANSFORMA EN PRODUCTOS DE VALOR AÑADIDO UTILIZANDO ENERGÍAS VERDES»
Según ha explicado el coordinador de la iniciativa y profesor del Departamento de Química de la UAB, Gonzalo Guirado, el principal desafío ha sido trasladar la tecnología del laboratorio a un entorno agrícola real.
La planta piloto ha continuado en funcionamiento durante todo el verano y tras recientes episodios de lluvias intensas, lo que permite evaluar su comportamiento en condiciones meteorológicas reales.
«Lo que queremos demostrar con CONFETI es que hay otra manera de producir fertilizantes que utiliza materiales contaminantes como el CO₂ y los nitratos y los transforma en productos de valor añadido utilizando energías verdes», ha destacado Guirado, quien ha subrayado además la ventaja de producir el insumo en el propio terreno sin necesidad de almacenamiento.
Aunque el prototipo demuestra la viabilidad técnica inicial para una producción agrícola local y personalizada a partir de los recursos del entorno, los investigadores continuarán con los estudios para determinar la viabilidad técnica, ambiental y económica de su posterior aplicación comercial.





