España, como mayor vendedora de aceite de oliva a China, se posiciona como una de las grandes beneficiadas de la rebaja arancelaria pactada la semana pasada entre la Unión Europea (UE) y Pekín, que disminuirá a la mitad los impuestos que aplica a la importación de este producto.
El 77% del total de aceite de oliva que compra China procede del país ibérico, que en 2025 exportó al país asiático aceite de oliva virgen extra por valor de 114 millones de dólares o 108,1 millones de euros, según cifras de la Administración de Aduanas china.
La cifra sitúa a España como principal suministradora al mercado chino de este producto, hasta ahora gravado con un arancel del 10% que pasará a ser del 5% el próximo 1 de enero de 2027 y durante los cuatro años siguientes, según fuentes de la UE.
La reducción arancelaria coincide además con un momento de recuperación del aceite español en China, el mercado que más se resintió por la subida de los precios de este producto, con una caída de las importaciones del 54% en 2023, según indicó la Interprofesional de Aceites de Oliva de España cuando en mayo pasado presentó su campaña más reciente de promoción en el país asiático.
Así, entre abril de 2025 y marzo de este año las importaciones de aceite de oliva fueron de 34.400 toneladas, unas 14.000 más que en el mismo periodo del año anterior, de acuerdo a la Interprofesional.
Estas ventajas arancelarias para productos europeos son uno de los tres pilares del acuerdo anunciado el viernes pasado durante la visita del comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, tras reunirse con el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, y con el viceprimer ministro He Lifeng.
Los otros dos son el acceso de la UE a tierras raras de China y el compromiso de Pekín para reducir sus exportaciones de coches híbridos e híbridos enchufables al bloque comunitario, siendo el segundo el gran objetivo de Bruselas.




