Un estudio de la Universidad de Córdoba (UCO) ha analizado 16 razas ovinas de España y Portugal para conocer la estructura y evolución de sus poblaciones y proponer estrategias para su protección. Y una de sus conclusiones más relevantes es que la falta de registros y el uso intensivo de sementales amenazan la conservación de las razas ibéricas de oveja
En la península ibérica se contabilizan alrededor de 60 razas autóctonas de oveja. A estas se suman las llamadas razas integradas, aquellas procedentes de otros lugares pero que se han adaptado a las condiciones, manejos y sistemas de producción del territorio. Estas razas forman parte del patrimonio ganadero, cultural y productivo de España y Portugal, pero factores como su escasez poblacional, la falta de datos genealógicos completos o determinadas dinámicas reproductivas están amenazando su supervivencia. Un estudio de la Universidad de Córdoba se ha propuesto analizar la realidad demográfica de 16 razas ovinas ibéricas para conocer el estado de la cuestión y proponer, en base a datos realistas, estrategias para la conservación y mejora de las razas.
Para este trabajo, la investigadora Laura Marín Marín, del Grupo de Mejora y Conservación de los Recursos Genéticos de los Animales Domésticos(AGR-218) de la Universidad de Córdoba, se apoyó en datos procedentes de los libros genealógicos de 12 razas autóctonas y 4 integradas, proporcionados por asociaciones de criadores. El estudio arroja luz sobre claras diferencias en patrones poblacionales en las diferentes razas, así como la el importante rol que juegan las asociaciones de criadores a la hora de corregir el rumbo de ciertas razas a la pérdida de diversidad genética.
Un padre, muchas hijas
En razas con escasa población se encuentran patrones reproductivos que podrían estar incidiendo en esa pérdida de diversidad genética como el uso intensivo de sementales. Estas dinámicas, en las que un número limitado de individuos llegan a producir un elevado número de descendientes, pueden «favorecer la aparición de cuellos de botella demográficos, aumentar la consanguinidad y reducir progresivamente la diversidad genética».La fragmentación y dispersión geográfica de determinadas razas, con muchos criadores y explotaciones pero con rebaños reducidos, constituye otro factor que afecta negativamente a la conservación.
Otro de los principales problemas detectados, además del escaso censo de ejemplares reproductores y el desequilibrio entre machos y hembras, es la falta de información disponible en los registros genealógicos de razas autóctonas españolas. Al no contar con datos completos sobre la filiación paterna de los ejemplares, la fiabilidad de los análisis genéticos se ve limitada. Por el contrario, las razas portuguesas analizadas presentan, en general, genealogías más completas y patrones indicativos de una gestión poblacional más estable. Para la autora, «es necesario mejorar la calidad y profundidad de los registros genealógicos para evaluar con mayor precisión la diversidad genética y el tamaño real de las poblaciones».
Los resultados de este trabajo, publicado en la revista Biology y que ha contado con la participación de personal investigador e instituciones de España y Portugal, entre ellas el IFAPA, la Diputación de Córdoba y el Instituto Nacional de Investigación Agraria y Veterinaria de Portugal (INIAV), ponen de manifiesto que las razas ovinas ibéricas presentan situaciones demográficas muy diferentes y que, por tanto, no existe una única estrategia de conservación aplicable a todas ellas. Combinar información censal, reproductiva y genealógica de cada una de las razas es clave para evaluar su situación y trazar planes de protección y mejora que garanticen a largo plazo la conservación del patrimonio ibérico ovino.
Referencia: Marín Marín L. et al. «Demographic Analysis of Sixteen Iberian Sheep Breed Based on Pedigree Data». Biology. 2026; 15(15):1233. https://doi.org/10.3390/biology15151233



