La Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC) ha presentado este 29 de septiembre en Jerez de la Frontera la Red de Ciudades del Cereal (REDCCER), una iniciativa que nace para reconocer a los pueblos y ciudades de Europa, cuya historia, economía o patrimonio se explican a través del cereal y sus derivados.
La presentación ha tenido lugar en el acto inaugural de sus XXXVIII Jornadas Técnicas, que bajo el lema «De la tradición a la innovación: mejorando la cadena cerealista» reúnen hasta este 30 de septiembre a técnicos, investigadores, empresas y representantes de toda la cadena de valor cerealista.
Detrás de cientos de pueblos y ciudades de Europa hay una historia marcada por el cereal y que casi nunca se cuenta. La REDCCER, que nace para contarla, está impulsada por la AETC y la organización Asociación de Expertos Molineros Internacionales y Cerealistas (AEMIC) de Francia, y abierta a municipios, ciudades y agrupaciones territoriales de cualquier Estado miembro de la Unión Europea. Su propósito central es reconocer lo que el cereal ha contribuido en cada territorio, con la mirada puesta en el conjunto de la cadena de valor para convertirlo en una oportunidad de futuro.
«Durante siglos, el cereal ha formado parte de la historia de nuestros pueblos y ciudades, de su economía, de su paisaje y de su cultura. Con esta Red queremos reconocer ese legado y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades para que los territorios puedan mirar hacia el futuro y seguir construyendo alrededor del cereal», ha asegurado Javier Alonso Palmero, presidente de la AETC.
Los municipios, ciudades o agrupaciones territoriales que formen parte de REDCCER podrán utilizar la marca ‘Ciudad del Cereal’ en su promoción turística y económica, y la AETC ayudará a darlos a conocer. Quienes se sumen ahora, en su arranque, lo harán como socios fundadores: participarán en el diseño de sus actividades, accederán al conocimiento y los contactos de la AETC y de la AEMIC, y podrán abrir la puerta a proyectos, ferias y colaboraciones con otros territorios cerealistas de la Unión Europea.
Para adherirse basta con acreditar uno de estos vínculos con el cereal: agrícola, industrial, empresarial, científico, patrimonial o divulgativo. Un campo de cereal a las puertas del pueblo, una fábrica de harina que lleva generaciones moliendo, una cooperativa, una universidad que investiga sobre el grano, una receta que se sigue elaborando con su harina o una feria que celebra cada año la cosecha pueden ser suficientes.
PRIMERA CIUDAD EUROPEA DEL CEREAL
De entre todas las Ciudades del Cereal, una de ellas recibirá cada año el título de Ciudad Europea del Cereal: doce meses con el cereal como hilo conductor de su agenda -actividades divulgativas, culturales, gastronómicas y profesionales-, con la coordinación y el asesoramiento de la AETC.
Pueden optar al título tanto las ciudades que ya formen parte de la Red como las que se comprometan a incorporarse a ella si resultan elegidas. Toda la información sobre el proyecto está en https://www.aetc.es/red-de-ciudades-del-cereal/.
TODA LA CADENA CEREALISTA, REUNIDA EN JEREZ DE LA FRONTERA
La Red nace del mismo enfoque que inspira las Jornadas Técnicas de la AETC: entender el cereal como una cadena completa, que va del campo a la industria y del territorio al consumidor. Por eso, en su presentación celebra un encuentro que, bajo el lema «De la tradición a la innovación: mejorando la cadena cerealista», reúne en el Museo Palacio del Tiempo – Museos de la Atalaya, en Jerez de la Frontera, a más de treinta ponentes de España, Estados Unidos, Francia e Italia para analizar los grandes retos del sector: la inteligencia artificial, la digitalización, los mercados internacionales, la dependencia exterior, la geopolítica y la innovación tecnológica.
El acto inaugural ha contado con la presencia de Antonio Real Granado, teniente de la Alcaldesa del Ayuntamiento de Jerez, y de Marta Bosquet Aznar, presidenta del IFAPA, junto al presidente de la AETC, Javier Alonso Palmero.
Bosquet ha asegurado que «la innovación, si no se transmite, no sirve de nada. La viabilidad, competitividad y sostenibilidad del sector pasan por incorporar estos nuevos conocimientos gracias a la colaboración público-privada. Los múltiples contratos y proyectos conjuntos que mantenemos con cooperativas, empresas de fertilizantes, semillistas y transformadores son la vía más eficaz».
Las jornadas abordarán temas de gran interés en la actualidad, como la inteligencia artificial y la digitalización, el abastecimiento de cereal en un país deficitario y la descarbonización de la cadena cerealista.
También se tratarán aspectos agronómicos como el almacenamiento de granos, la fertilización sostenible o las nuevas variedades, y se presentarán resultados de proyectos como LIFE Innocereal EU y GENVCE. La nutrición y el consumidor tendrán, además, un peso destacado, con ponencias sobre la masa madre, el etiquetado nutricional y las claves de la decisión de compra.
MERCADOS INTERNACIONALES, A DEBATE
Asimismo, durante la tarde de hoy se pondrá el foco en los mercados internacionales. El bloque, moderado por Mercedes Ruiz (Aestivum), se abrirá con la «Presentación de los trigos americanos», a cargo de Ian Flagg (U.S. Wheat Associates), y la «Presentación de los trigos franceses», de la mano de Delphine Drignon (Intercéréales). Lo completarán «Evolución del mercado del trigo duro», con Luigi Vascello (North Star Brokerage) y Arturo Hidalgo (Cocereales S. Coop.), y «Geopolítica en el mercado de cereales», con Sergio Dettmer (StoneX Group). Además, se llevará a cabo la presentación de resultados del proyecto G.O. Climsostrigo, a cargo de Jordi Doltra (IRTA).
Con la presentación de la REDCCER, la AETC da un paso más en su compromiso de poner en valor el cereal y a quienes lo hacen posible, desde el campo hasta la mesa, y abre una nueva etapa en la que los territorios cerealistas de Europa tendrán, por fin, una voz y una historia compartidas.
Las Jornadas están organizadas por la AETC junto a la Fundación Española de Cereales y cuentan con el patrocinio Platino de la Fundación Grupo AN y Dacsa Molendum, y con la Fundación Caja Rural del Sur como entidad financiera oficial.


