La campaña algodonera de 2026 puede situarse entre las mejores de los últimos años en términos productivos. Sin embargo, la evolución de la rentabilidad del cultivo refleja una realidad muy distinta. Según los datos de los Estudios de Costes y Rentas de las Explotaciones Agrarias del Ministerio de Agricultura, entre 2015 y 2024 los costes de producción del algodón se incrementaron un 41%, mientras que los ingresos apenas crecieron un 0,53%, provocando un deterioro progresivo de los márgenes del agricultor. Por eso, desde ASAJA Andalucía se defiende una estrategia consensuada que preserve la ayuda y la rentabilidad del algodón.
Como consecuencia de este escenario, la superficie nacional dedicada al algodón ha caído un 31% desde la campaña 2019/2020, pasando de 66.107 hectáreas a las 45.630 hectáreas actuales. Para ASAJA-Andalucía, «teniendo en cuenta que la superficie que puede recibir ayuda especifica de algodón en las zonas tradicionales de cultivo se sitúa en torno a 82.000 ha anuales, esta reducción de superficie no es coyuntural, sino que se debe a la pérdida continuada de rentabilidad provocada por el encarecimiento del gasóleo, la energía, los fertilizantes, los productos fitosanitarios, el agua de riego y la mano de obra; sin que estos incrementos se hayan trasladado a los precios percibidos por el productor».
La pérdida de rentabilidad, que conlleva además la reducción de superficie, preocupa a ASAJA-Andalucía. La organización ya trasladó una serie de medidas en respuesta a las propuestas realizadas en el seno del Grupo de Trabajo de análisis sectorial del cultivo del algodón convocado por la Consejería de Agricultura; análisis en el que, como se acordó en la reunión mantenida el pasado día 10 de septiembre con motivo de la presentación del aforo oficial de la campaña de algodón, se va a seguir profundizando en el seno de dicho grupo de trabajo, en el que, junto a la propia Consejería, está todo el sector productor e industrial.
Por ello, ASAJA-Andalucía rechaza el procedimiento seguido por Espalgodón, que a mediados de septiembre lanzó una propuesta en nombre de toda la Interprofesión, «que no había sido consensuada con todas las organizaciones que la integran».
ASAJA-Andalucía reitera que la ayuda específica al algodón constituye, desgraciadamente, una pieza clave para sostener económicamente el cultivo. De acuerdo con la normativa vigente, cuando la superficie nacional supera las 48.000 hectáreas, el importe unitario de la ayuda por hectárea se reduce de forma proporcional. Por ello, «y sin perjuicio de intentar optimizar la dotación presupuestaria disponible», ASAJA considera que «impulsar medidas en el sector que puedan derivar en una disminución del importe de la ayuda deben ser objeto de un análisis previo evitando agravar aún más la delicada situación económica de las explotaciones».
UN PLANTEAMIENTO QUE CONFUNDE EL PROBLEMA: «NO SE TRATA DE SEMBRAR MÁS PARA CONSUMIR FONDOS, SINO DE GARANTIZAR UNA RENTABILIDAD»
Por ello, ASAJA discrepa del argumento principal esgrimido por parte de la industria desmotadora, que plantea incrementar la superficie total con el objetivo fundamental de evitar que queden fondos sin ejecutar en el régimen de ayuda. A juicio de la organización agraria, ese planteamiento confunde el problema real del sector. «El objetivo no debe ser sembrar más hectáreas para consumir íntegramente los fondos disponibles, sino garantizar que cada hectárea cultivada genere una rentabilidad suficiente para el agricultor».
Además, sobre este punto, hay que destacar que la propuesta de la Comisión Europea de cara a la PAC que vendrá a partir de 2028 contempla una revisión del mecanismo de ayuda del algodón de modo que, una reducción de la superficie hasta cierto limite, conlleve un incremento del importe unitario de la ayuda de forma proporcional.
Esta medida, que en principio ha sido aceptada por el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE y por el Parlamento Europeo, contribuiría a mantener el atractivo económico del cultivo y evitaría la citada falta de ejecución de fondos que quedarían en el sector productor.
Así, para ASAJA, «si ponemos el ejemplo de la superficie sembrada en la presente campaña, en base al sistema propuesto por la Comisión Europea, los productores de algodón no recibirían los 1.241 euros por hectárea previstos hasta ahora como ayuda máxima, sino una cuantía de 1.316 euros por hectárea, evitando así tener que devolver fondos a Bruselas por falta de uso».
Por supuesto, desde ASAJA «no sólo demandamos en Bruselas la recuperación total de los fondos disponibles para el sector, sino que también, en el caso del algodón, al igual que para el resto de ayudas de la PAC, exigimos una actualización de los importes como mínimo acorde con la evolución del IPC desde el momento de fijación de las mismas».
ASAJA-Andalucía considera que el descenso de la superficie constituye una señal inequívoca de que el cultivo no está ofreciendo una remuneración suficiente para compensar el esfuerzo inversor que exige. La organización denuncia además que «los precios que perciben los agricultores siguen sin reflejar la realidad de los costes de producción y recuerda que la rentabilidad debe constituir el eje central de cualquier estrategia de futuro para el algodón, andaluz. Sólo así será posible mantener un cultivo estratégico para la economía y el empleo de amplias zonas de Sevilla y Andalucía».


