Representantes de la industria de la alimentación, el comercio de cereales y el sector de los piensos han reclamado este lunes al Gobierno la prórroga de las ayudas por la guerra en Irán, además de otras de tipo fiscal y ambiental. El ministro de Economía y vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo, junto al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, han mantenido una reunión con las patronales de estos sectores para analizar los efectos del conflicto, que ha llevado en general a un encarecimiento de la energía. Este martes, les tocará a Las organizaciones agrarias reunirse con Planas.
El presidente de la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Ignacio Silva, ha recordado en declaraciones a los medios antes del encuentro que el impacto en la industria manufacturera es de 7.400 millones de euros, por lo que ha reclamado mantener en vigor las medidas para compensar «un poco» este coste.
Desde la patronal de la industria alimentaria prevén abordar los problemas con los fletes marítimos y los seguros que están teniendo las empresas del sector en otro encuentro con la secretaría de Estado de Comercio, de cara a pedir «la complementaridad de este tipo de gastos».
El vicepresidente de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe), Alfonso Palomo, ha mostrado su esperanza en que las medidas del plan de respuesta a la crisis originada por la guerra en Irán se amplíen más allá del 30 de septiembre, cuando está previsto que finalicen.
Aparte de las ayudas al gasóleo y los fertilizantes, ha señalado que esperan nuevos anuncios, como la reducción o la eliminación del IVA a estos insumos.
Así lo ha defendido porque «el incremento en precios es cada vez mayor» y ahora, cuando empieza la época de sementera, la situación se ha vuelto «insostenible» para el agricultor.
El presidente de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (CESFAC), Fernando Antúnez, ha resaltado, por su parte, la necesidad de medidas de ayuda ante el incremento de costes de energía y de materias primas que sufre el sector agroalimentario también por la guerra en Ucrania.
Antúnez ha expresado su «preocupación» respecto a los precios y a la «problemática» normativa europea sobre la importación de materias primas de zonas no deforestadas, cuya aplicación fue pospuesta a partir del 30 de diciembre de 2026.
El responsable de Cesfac ha asegurado que se trata de una normativa de «difícil o casi imposible cumplimiento», tanto por la falta de disponibilidad de suficiente soja como por el sobrecoste que va a suponer, por lo que ha pedido otra prórroga.
A la salida de la reunión, los distintos representantes han detallado que, según lo que les han trasladado del Gobierno, todavía se están estudiando las medidas extraordinarias, en relación con el presupuesto europeo, y que, en caso de prorrogar las ayudas, no será más allá de 2026.
La secretaria general de la Asociación Comercial Española de Fertilizantes (Acefer), Henar García, ha apuntado que se necesitan esas ayudas y ha pedido que se vinculen con el uso de fertilizantes para incentivar su compra, al tiempo que ha solicitado -junto a los demás sectores- la reducción del IVA y una mayor aportación de las comunidades autónomas.
MOMENTO DE CAMPAÑAS AGRÍCOLAS
La reunión de ambos ministros es la primera de esta semana con el sector porque este martes está previsto otro encuentro, en este caso de Planas con las organizaciones profesionales agrarias Asaja, COAG, UPA, Unión de Uniones y las cooperativas agroalimentarias.
El secretario de Agricultura de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Ignacio Huertas, ha participado en la reunión de este lunes y ha explicado que el sector está en un «momento complicado» por la recogida de las diferentes cosechas, que hacen que se consuma «mucho más gasóleo que nunca».
La organización agraria solicita que se prorroguen las medidas, como la ayuda de 20 céntimos al gasóleo agrícola, que ha registrado los niveles más altos en los últimos días desde que comenzó la invasión de Irán, el 28 de febrero, con un repunte del 52 %, mientras que el gasóleo de uso pesquero se vende un 85 % más caro, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Estas subidas coinciden, además, en un contexto agronómico de plena vendimia y en puertas de la siembra de cereal y la recolección de aceituna.
Por otra parte, el encarecimiento de los fertilizantes ha elevado los costes del sector agroalimentario y puede afectar a las nuevas siembras de otoño, lo que junto con los sobrecostes energéticos y logísticos repercutirá en los precios que pagan los consumidores.


