La Unión de Castilla-La Mancha manifiesta públicamente su total desacuerdo e indignación ante la medida adoptada para establecer las ayudas destinadas a los agricultores y ganaderos afectados por los incendios, al fijar como requisito que la superficie afectada supere las 500 hectáreas para poder acceder a estas ayudas.
Desde la organización consideran «injusto y discriminatorio que una explotación que haya sufrido daños importantes quede fuera de cualquier ayuda pública únicamente porque el incendio no haya alcanzado las 500 hectáreas establecidas como límite».
“No entendemos que se pueda medir la gravedad de las pérdidas de una familia agricultora o ganadera exclusivamente por el número de hectáreas quemadas. Una explotación puede sufrir daños muy graves, aunque el incendio afecte a una superficie inferior a 500 hectáreas”, señalan desde la organización.
La Unión considera que este criterio supone dejar atrás a numerosos agricultores y ganaderos que también han sufrido las consecuencias de los incendios, soportando pérdidas económicas, daños en cultivos, pastos, instalaciones, explotaciones ganaderas y otros bienes necesarios para el desarrollo de su actividad.
CUESTIONA LA EFICACIA DE LOS RECURSOS DESTINADOS A LA PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS
Desde la organización se considera necesario abrir también un debate sobre los recursos públicos destinados a la gestión y prevención de incendios forestales y sobre los resultados que se están obteniendo.
“No se entiende cómo, contando GEACAM con un presupuesto tan elevado y con una financiación que, en buena medida, procede de recursos vinculados a los planes de desarrollo rural que afectan al sector agrario y ganadero, cada vez tengamos que seguir enfrentándonos a incendios y, cuando estos se producen, sean nuestros agricultores y ganaderos quienes terminen pagando las consecuencias”, manifiestan.
La organización reclama que se analice de manera seria y transparente qué recursos se destinan a la prevención de incendios, cómo se gestionan y qué resultados están dando, especialmente teniendo en cuenta que agricultores y ganaderos contribuyen al mantenimiento del territorio y desempeñan un papel fundamental en la prevención y conservación del medio rural.
“Por un lado, se detraen recursos del sector a través de los planes de desarrollo rural, esos recursos se destinan a estructuras como GEACAM y, cuando finalmente se produce un incendio que afecta a nuestras explotaciones, se deja desamparados a los agricultores y ganaderos por el simple hecho de que el incendio no haya alcanzado las 500 hectáreas”, denuncia la Unión.
“LOS DAÑOS NO ENTIENDEN DE LÍMITES ADMINISTRATIVOS”
Desde la organización se reclama a las administraciones competentes que reconsideren de manera inmediata este requisito y establezcan unas ayudas que tengan en cuenta los daños reales sufridos por cada explotación, independientemente de que el incendio haya afectado a 100, 300, 499 o más de 500 hectáreas.
“Si una explotación ha sido afectada por un incendio, necesita apoyo independientemente de dónde se establezca una cifra sobre el mapa. Los incendios no entienden de límites administrativos ni de cifras redondas, y las pérdidas de nuestros agricultores y ganaderos tampoco”, reivindican.
La organización considera especialmente preocupante que aquellos afectados por incendios de menor extensión puedan quedar completamente desamparados, a pesar de haber sufrido pérdidas que pueden comprometer seriamente la continuidad de su actividad.
LA ORGANIZACIÓN EXIGE IGUALDAD DE TRATO PARA TODOS LOS AFECTADOS
La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha exige que las ayudas públicas se concedan atendiendo a criterios objetivos y al perjuicio económico realmente ocasionado, evitando que el tamaño total del incendio sea el único factor determinante.
Asimismo, solicita a la Administración que escuche a las organizaciones agrarias y a los afectados «antes de aplicar medidas que pueden generar situaciones de desigualdad entre agricultores y ganaderos que han sufrido una misma problemática: las consecuencias devastadoras de los incendios».
La organización anuncia que seguirá defendiendo los intereses de todos los agricultores y ganaderos afectados y reclama una respuesta de las administraciones para que ningún profesional del sector quede sin apoyo por el simple hecho de que el incendio que ha afectado a su explotación no alcance el umbral de superficie establecido.
La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha considera que, ante una emergencia como los incendios, «la respuesta de las administraciones debe ser justa, proporcional y estar al lado de todos los afectados, sin dejar a nadie atrás».


