El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de Castilla y León, Joaquín Antonio Pino, ha exigido al Gobierno «mayor libertad y flexibilidad» en las políticas agrarias sin esperar a la próxima PAC, que entrará en vigor en 2028, regresando » a su esencia» y dejando de ser «una política ambiental».

En declaraciones a medios a la salida del Consejo consultivo celebrado este miércoles, Pino ha destacado que existen eco-regímenes que creen que pueden flexibilizarse ante los «elevados costes» que están asumiendo los productores en la actualidad.

El consejero ha señalado que le ha pedido al ministro Planas que la PAC «vuelva a su esencia»: que ha definido como estar al servicio de los agricultores y ganaderos ya que ahora, según él, está convertida en una «política ambiental».

Pino ha recalcado que «necesitan» un Gobierno con una «posición firme» en Europa que defienda un presupuesto «digno» para la PAC que sea por lo menos como el actual.

El consejero ha coincidido con varios de sus colegas en exigir la desregularización de la PAC y una «mayor simplificación» burocrática, ya que, según ha expresado, el ganadero debe estar «sobre el tractor» y no gestionando papeles.

Castilla y León ha defendido una PAC que tenga «identidad propia», que «proteja al profesional», con un presupuesto blindado y que además tenga en cuenta la despoblación y el riesgo de abandono de la actividad agraria en todo su diseño.

×