UPA-UCE Extremadura reclama a la Junta de Extremadura que actúe de manera inmediata y contundente ante el inicio de la campaña de aceituna de mesa y ponga en marcha inspecciones de oficio en industrias y puestos compradores para evitar que se repitan prácticas abusivas que obliguen a los agricultores a vender por debajo de sus costes de producción. Unos costes que, según la CLYGAL, han escalado hasta 1,23 €/ Kg.

La campaña de recolección de la variedad manzanilla cacereña ya ha comenzado en las comarcas del norte de Cáceres y en los próximos días arrancará a pleno rendimiento en Tierra de Barros. Extremadura espera recolectar más de 60.000 toneladas de aceituna de mesa en una campaña marcada por la sequía y las elevadas temperaturas, que han adelantado la recolección y provocado pérdidas de producción y de calibre en numerosas explotaciones.

A pesar de esta menor disponibilidad de producto y de la ausencia de excedentes significativos, «los agricultores vuelven a encontrarse con unos precios de arranque que no reflejan la realidad de los costes que soportan las explotaciones», según denuncian las organizaciones agrarias.

Durante esta campaña, los costes de producción se han disparado como consecuencia del incremento del precio del gasóleo agrícola, los fertilizantes, los productos fitosanitarios, la energía y la mano de obra (la recolección supone entorno al 25% del precio final). A ello se suma la enorme dificultad para encontrar trabajadores durante la campaña de recolección, especialmente en aquellas zonas donde la recogida sigue realizándose de forma manual.

“Los costes de producción se han incrementado de forma muy importante y no entendemos que, en una campaña y aunque en algunas industrias existen algunos excedentes y donde la oferta está condicionada por la sequía y las altas temperaturas, se planteen precios que no garantizan la cobertura de esos costes. Si se confirma esta situación, estaríamos ante un claro incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria”, afirma Fernando Miranda, secretario de Agricultura de UPA-UCE Extremadura.

La organización agraria denuncia que la situación es especialmente grave en el caso de la manzanilla cacereña del norte de Cáceres. Al tratarse de una variedad destinada fundamentalmente a aceituna de mesa, los agricultores disponen de muy pocas alternativas comerciales y se ven obligados a recolectar y entregar la producción en un corto, circunstancia que deja a los productores en una posición de clara debilidad frente a compradores e industrias.

Por su parte, la Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) exige a las administraciones el cumplimiento estricto y riguroso de la Ley de la Cadena Alimentaria, para que ningún agricultor venda su aceituna por debajo de los costes de producción, después de que se conociera que, el precio para lograr un kilo de aceituna de mesa en una explotación de olivar tradicional de secano haya escalado hasta 1,23€/Kg.

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