La situación de la enfermedad de Newcastle continúa siendo preocupante en Castilla y León tras la confirmación de un nuevo foco en Nava de Arévalo (Ávila), en una explotación de unos 39.000 pollos de engorde no vacunados. Ante esta situación, la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) exige un protocolo de actuación claro y conocido por veterinarios y ganaderos, que permita una respuesta coordinada y rápida desde la detección del foco hasta el despoblamiento, la limpieza y desinfección y la posterior repoblación de las explotaciones afectadas.
Con este nuevo caso, son ya 28 los focos confirmados en Castilla y León. La confirmación mediante PCR ha llevado a activar las correspondientes medidas de control, incluyendo el vacío sanitario, las restricciones de movimientos y el refuerzo de la vigilancia y la vacunación.
Para UCCL, deben estar claramente definidos los pasos a seguir, las responsabilidades y los tiempos de actuación, desde la detección y confirmación de la enfermedad hasta el despoblamiento, la limpieza y desinfección y la posterior recuperación de la actividad. Una detección temprana y una actuación coordinada son fundamentales para evitar que un foco pueda extenderse a otras explotaciones y reducir sus consecuencias económicas.
La organización considera especialmente preocupante la falta de información que están recibiendo las granjas afectadas sobre el proceso posterior al vaciado sanitario. Los ganaderos necesitan saber qué requisitos y controles deberán cumplir, qué plazos tendrán que respetar y, especialmente, cuándo podrán volver a introducir animales en sus explotaciones.
Para UCCL, el protocolo debe contemplar todo el proceso y ofrecer al ganadero una hoja de ruta clara hasta la recuperación de su actividad, evitando que permanezca en una situación de incertidumbre después de haber asumido las consecuencias de un vacío sanitario.
¿CUÁNTO SE VA A INDEMNIZAR Y CUÁNDO?
Otro de los aspectos que UCCL considera urgente aclarar es el relativo a las indemnizaciones por el vaciado sanitario.
La organización reclama que la Administración informe a los afectados sobre cuánto se va a indemnizar, cómo se calcularán las compensaciones, qué conceptos estarán incluidos, qué documentación deberán presentar y cuándo se producirá el pago.
El sacrificio de los animales supone una importante pérdida económica para las granjas afectadas, a la que se añaden los costes derivados de la limpieza y desinfección, el periodo de vacío sanitario y la paralización de la actividad. Por ello, UCCL reclama que las indemnizaciones sean suficientes, ágiles y acordes con las pérdidas ocasionadas.
No basta con comunicar al ganadero que debe realizar un vaciado sanitario: debe conocer también qué ocurrirá después, cuándo podrá repoblar su explotación y cuándo recibirá la compensación económica correspondiente.



