Unión de Campesinos de Segovia- UCCL ha instado a la Junta de Castilla y León a hacer un cambio radical en su política contra los incendios forestales y que se convierta en su la primera tarea de cara al futuro, al considerar que estos incendios que periódicamente afectan a esta Comunidad «no son únicamente un problema medioambiental, son también un problema agrario, ganadero, económico, social y territorial. Cuando arde el monte, arden pastos, explotaciones, cercados, naves, colmenas, cultivos y recursos naturales de los que depende directamente la actividad agropecuaria. Se pierde alimento para el ganado, se deterioran los suelos, aumenta la erosión y se pone en riesgo el futuro de pueblos enteros».

La organización denuncia la gestión desarrollada durante años por la Junta de Castilla y León en materia de prevención de incendios forestales y exige al Gobierno autonómico que abandone una política excesivamente centrada en reaccionar cuando el incendio ya se ha producido y apueste decididamente por la prevención, la gestión activa del territorio y unos servicios públicos dotados con personal y medios suficientes.

Asimismo, destaca que, si bien es cierto «que este año anunciaron a bombo y platillo un aumento de presupuesto y personal dedicado a la campaña de incendios, no es menos cierto que este se redujo un 90% desde el año 2012 a 2025».

Por eso, creen que va siendo hora de que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, la actual responsable de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León María González Corral y su antecesor en el cargo Juan Carlos Suárez-Quiñones «asuman sus responsabilidades como parte del Gobierno autonómico. No basta con anunciar grandes cifras globales. Es necesario saber cuánto dinero llega realmente al territorio, cuánto se dedica a prevención efectiva y cómo han evolucionado los medios humanos disponibles en cada provincia».

VEN UN ERROR «CUALQUIER VISIÓN QUE PRESENTE AL AGRICULTOR O AL GANADERO COMO UN PROBLEMA PARA EL MONTE. LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA PROFESIONAL SON PARTE ESENCIAL DE LA PREVENCIÓN”

Segovia-UCCL considera que la política forestal de la Junta de Castilla y León «ha relegado durante años la prevención y advierte de que agricultores y ganaderos no pueden seguir pagando las consecuencias de una gestión insuficiente del territorio». Por ello considera «inaceptable que la prevención de incendios siga tratándose como un gasto que puede limitarse en lugar de como una inversión imprescindible para proteger el medio rural».

En este sentido, considera que no es suficiente aprobar planes, celebrar reuniones o anunciar mejoras cuando llegan las grandes campañas de incendios. Si después de años de gestión siguen siendo necesarias medidas urgentes relacionadas con la disponibilidad y estabilidad del personal del operativo, Unión de Campesinos de Segovia-UCCL se pregunta «por qué esas necesidades no fueron resueltas mucho antes».

Desde Unión de Campesinos de Segovia rechazan «cualquier visión que presente al agricultor o al ganadero como un problema para el monte. La agricultura y la ganadería profesional son parte esencial de la prevención de incendios. Un territorio sin agricultores ni ganaderos es un territorio con menos vigilancia, menos gestión y mayor acumulación de combustible vegetal».

Finalmente, resaltan el erro de pensar que «prevenir cuesta dinero, porque no prevenir cuesta mucho más, la lucha contra los incendios tampoco puede depender de plantillas insuficientes, temporalidad o falta de profesionales, por ello reclamamos un operativo público profesional, estable y dimensionado según las necesidades reales del territorio, con presencia y capacidad para desarrollar trabajos preventivos durante todo el año».

Desde Unión de Campesinos de Segovia exigen «menos propaganda después del incendio y mucha más prevención antes de que empiece».

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