La sociedad pública INTIA ha presentado los primeros datos oficiales de la recién finalizada campaña cerealista navarra, que cierra con una producción de 765.000 toneladas, un 13% menos que rel año pasado tras una meteorología irregular y un final muy seco.

En la Jornada de balance celebrada en la sede de EVENA en Olite se detallado una cosecha marcada por una notable variabilidad en los rendimientos entre explotaciones y zonas agroclimáticas. Esta irregularidad ha estado estrechamente ligada al comportamiento climático de la campaña, caracterizada por condiciones muy variables y episodios meteorológicos de alto contraste. En este contexto, la diferente capacidad de los suelos para retener agua y amortiguar el estrés provocado por las condiciones climáticas ha sido un factor determinante en los resultados obtenidos, lo que hace que los datos medios no reflejen necesariamente la realidad particular de cada explotación.

El equipo técnico de INTIA califica la campaña como “una buena campaña cerealista pero muy por debajo de las dos anteriores, que habían sido dos de las mejores campañas de los últimos 40 años”.

En esta jornada de balance en la que INTIA reúne anualmente a representantes del sector cerealista navarro, se han presentado también los resultados de los ensayos de experimentación desarrollados en las diferentes zonas agroclimáticas de Navarra a lo largo del año.

El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Jose Mari Aierdi, y la directora-gerente de INTIA, Natalia Bellostas, se han encargado la apertura de la jornada a la que han acudido cerca de un centenar de personas, principalmente representantes de las cooperativas agrícolas navarras.

El consejero Aierdi ha destacado que la campaña «vuelve a demostrar que la agricultura navarra convive con una variabilidad climática cada vez mayor y que la mejor respuesta pasa por reforzar el conocimiento, la innovación y la transferencia tecnológica al sector». En ese sentido, Aierdi ha añadido que «las dos campañas anteriores fueron extraordinarias y este año volvemos a una producción más cercana a la media, aunque condicionada por una meteorología muy irregular. Esta realidad confirma que la adaptación al cambio climático debe seguir siendo una prioridad y que necesitamos seguir ofreciendo al sector herramientas que le permitan tomar decisiones con mayor seguridad.»

El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente también ha presentado la nueva normativa de cuaderno de explotación en fertilización y se ha mostrado cómo INTIA va a aportar la información necesaria al sector, diseñando los planes de abonado, necesarios con la última actualización de la normativa.

CLIMATOLOGÍA VARIABLE

Navarra cierra una campaña cerealista marcada por la irregularidad climatológica, con un invierno lluvioso, seguido de una primavera con pocas precipitaciones y altas temperaturas y un final de campaña seco y con varias olas de calor. La primera mitad del mes de mayo, con temperaturas suaves y con abundantes precipitaciones, ha ofrecido una ventana de productividad a la campaña arrojando datos que superan las previsiones negativas del inicio de la cosecha.

La climatología descrita, ha provocado que los rendimientos obtenidos en los secanos áridos del sur de la Comunidad hayan estado nuevamente por encima de las medias habituales, aunque lejos de los records obtenidos la campaña anterior. En la zona norte, zona media y baja montaña, los rendimientos han sido similares a promedios de años anteriores.

“Detrás de los datos medios existe una gran diversidad de situaciones», explican desde INTIA. «Las diferencias observadas en los rendimientos están estrechamente relacionadas con la respuesta de cada tipo de suelo a una climatología tan irregular como la de este año. Por su parte, Natalia Bellostas, directora-gerente de Intia ha destacado que “esta campaña ha evidenciado, una vez más, que la salud del suelo es un elemento fundamental para mejorar la resiliencia de los cultivos y reducir el impacto de las condiciones climáticas adversas como las de esta campaña».

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