ASAJA Segovia ha exigido que se mantenga una remuneración justa para los agricultores que siembran patatas. Según destacan, «llevamos unos días de campaña en nuestra provincia y cada día que pasa más incertidumbre en el sector porque se hunde los precios de la patata, cada vez más baratas y con el gasóleo prohibitivo. Esto es una ruina para nuestros agricultores».
Asimismo, lamentan que «el precio de las patatas en la tierra está hundido, pero en los lineales de los grandes distribuidores no ha cambiado nada, por lo que hay muchos intermediarios que se están llenado los bolsillos a coste de nuestros agricultores».
En este sentido, recuerdan que la Administración, su obligación de dar cumplimiento a la Ley de la Cadena Alimentaria, para frenar cualquier intento de ventas por debajo de costes, y por supuesto, ASAJA señala a todos los operadores y en especial «a la gran distribución para que frenen su avaricia y ofrezcan precios que hagan rentable la actividad agrícola».
Los costes del cultivo de patata son muy fuertes, en torno a 10.000 euros por hectárea, lo que significa que solo para cubrir costes se necesita una producción óptima y un precio digno. En el verano de 2024, los precios oscilaron entre 40 y 55 céntimos, unas cotizaciones buenas para los productores, y en todo caso muy lejos de los precios que pagan los consumidores.
El precio del gasóleo agrícola está disparado y aquellos agricultores que rieguen bobeando e impulsando agua a partir de gasóleo se están encontrando con unos costes de producción disparados que debía ser compensado con una devolución del impuesto de hidrocarburos más importante.
Por último, ASAJA pide encarecidamente a los consumidores que en estos meses se fijen en la etiqueta que marca el origen de la patata (el origen, no el envasado) y elijan patata de nuestra tierra. También sugiere que la patata muestre un “doble etiquetado”, en el que figure con claridad el origen y también lo que se paga al productor y lo que se cobra al consumidor, “porque estamos cansados de que la sociedad piense que nos estamos forrando, cuando aquí el beneficio se lo quedan los intermediarios”.
Se debe proponer un Plan Estratégico en nuestra CC.AA, para proteger el cultivo de la patata, se debe implicar a: Sector Primario, Industria y Administración, para procurar hacer viable y rentable el cultivo, con una visión a largo plazo.


