Unión de Uniones ha puesto a los alimentos que llegan a los comedores escolares y la capacidad de los agricultores para negociar en igualdad de condiciones dentro de la cadena alimentaria en el centro de las cuestiones que pueden cambiar con la futura reforma para la nueva OCM (Organización Común de Mercados).
Unión de Uniones, con este objetivo, ha presentado al Parlamento Europeo un amplio paquete de propuestas para que la nueva regulación, cuyo plazo de presentación de enmiendas termina este martes, responda mejor a los desafíos actuales de la agricultura europea: garantizar mercados más equilibrados, reforzar la soberanía alimentaria y acercar los alimentos de calidad a los consumidores desde la escuela.
Entre las medidas planteadas, la organización propone reforzar el Programa Escolar de la Unión Europea para que priorice la distribución de alimentos europeos, de temporada y amparados por figuras de calidad, así como la inclusión expresa de la leche entera entre los productos que pueden suministrarse en los centros educativos.
Para Unión de Uniones, este programa no debe limitarse al reparto de alimentos, sino convertirse en una auténtica herramienta de educación alimentaria que permita a niños y jóvenes conocer el origen de lo que consumen, el trabajo que realizan agricultores y ganaderos y el valor de un modelo de producción basado en la calidad, la proximidad y los elevados estándares europeos.
LA REFORMA DE LA OCM SE PRESENTA COMO UNA OPORTUNIDAD PARA AVANZAR EN SOBERANÍA ALIMENTARIA
En paralelo, la organización también plantea reforzar la protección de agricultores y ganaderos frente a situaciones de posición de dominio en la cadena alimentaria, con el objetivo de favorecer unas relaciones comerciales más equilibradas y mejorar la capacidad de negociación de los productores.
Para Unión de Uniones, «la reforma de la OCM no debe limitarse a modificar normas de mercado; debe servir para acercar la agricultura europea a los consumidores y devolver capacidad de negociación a quienes producen los alimentos».
«Europa no puede conformarse con producir los alimentos más seguros y de mayor calidad del mundo si luego no los sabe hacer valer. Tampoco puede pedir más a agricultores y ganaderos mientras su capacidad de negociación sigue siendo insuficiente frente a los grandes operadores de la cadena alimentaria. Esta reforma de la OCM es una oportunidad para avanzar en una soberanía alimentaria de verdad «, afirma Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones.
Además, Unión de Uniones propone fortalecer los instrumentos europeos de gestión de crisis y seguridad alimentaria, ampliar las normas de comercialización y etiquetado a nuevos sectores, proteger determinadas denominaciones frente a usos indebidos y garantizar que las intervenciones sectoriales continúen contando con una financiación plenamente europea.
La organización considera que el proceso de negociación que ahora se abre en el Parlamento Europeo será decisivo para configurar una OCM capaz de responder a los retos que afronta el sector agrario europeo: desde la creciente concentración de poder en la cadena alimentaria hasta la necesidad de reforzar la resiliencia del sistema agroalimentario, mejorar la respuesta frente a futuras crisis y acercar la producción europea a los consumidores desde edades tempranas.





