Un millar de agricultores y ganaderos han gritado su partcular ‘No a la guerra’, cortando la carrera de Cabezón de Pisuerga (VA-113) y bloqueando el centro logístico de hidrocarburos Exolum (CLH) en protesta por la paralización del suministro de carburante agrícola y las subidas especulativas de precios en un «momento crítico» para la actividad agraria de Castilla y León.
Acompañados por los presidentes de todas las organizaciones agrarias de Castilla y León, los manifestantes denuncian así los movimientos especulativos y coordinados de las compañías petroleras para no solo encarecer el combustible, «es que han bloqueado directamente el suministro a los distribuidores. Se dan así dos irregularidades, la primera que se sube de precio carburante que está almacenado y cuya importación no supuso mayor coste, y la segunda que se está frenando su entrada en el mercado, a la espera de aplicar incrementos todavía superiores sobre el precio final».
Denuncian las Opas que la crisis en Oriente Medio está provocando la «acaparación de carburante» por parte de las petroleras, que han frenado las entregas a la distribución, previsiblemente a la espera de aplicar desorbitadas subidas todavía no justificadas.
«Paralizar el suministro de gasóleo B significa paralizar el campo en un momento de máxima actividad, tras meses en los que las lluvias han impedido trabajar. La situación es, por tanto, crítica» advierten.
Por eso, el presidente de Asaja CyL, Danaciano Duhjo ha sido muy claro al señalar que «lo primero que decimos es ‘No a la guerra’ porque perjudica directamente a los consumidores y, en especial, a los sectores productores», denunciando «que la avaricia de las petroleras ha encarecido los combustibles en un 50%» en cuestión de un mes. El sector agrícola ha estado meses sin poder trabajar por la lluvias y que es ahora cuando más gasóleo agrícola se está gastando suben los precios de forma injustificada».
«El consumo aproximado de gasóleo agrícola en Castilla y León está en unos 312 millones de litros, lo que significa que una explotación agrícola de esta comunidad con una media de 250 hectáreas a 70 litros por hectárea de consumo, gasta aproximadamente unos 17.000 litros al año; Con el incremento solo en el sobrecoste que ha tenido estos días el gasóleo, estaríamos hablando de unos 8.000 euros a mayores, es inasumible, son más los costes que el beneficio».
RECLAMAN A LAS ADMINISTRACIONES QUE «LEGISLEN PARA QUE LAS PETROLERAS NO PUEDAN APROVECHARSE DEL SECTOR AGRARIO”
El presidente de UPA CyL, Aurelio González, señala directamente a tres culpables de la crisis del sector agrario. En primer lugar, «Trump con todos los palmeros que le siguen», luego señala a «las industrias y a todos los comercializadores de carburantes» que asegura, «están claramente especulando con un carburante que estaba comprado desde hace tiempo». En tercer lugar, responsabiliza a los políticos españoles, asegurando que «hace una semana se pudo votar que se evitaran las especulaciones en tiempos de crisis y no se ha querido».
«Los agricultores y los ganaderos no podemos aguantar más gastos de guerra, nos tocó con la guerra de Ucrania, con la bajada de los precios de los cereales y ahora sufrimos la especulación con al subida del gasóleo».
El portavoz de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, sentencia que «el campo está en jaque mate», el agricultor asegura que «en muy pocos días el gasoil ha subido más de un 40% y los fertilizantes más de un 20%» justo en el momento en el que más consumo tienen las explotaciones agrarias.
Palacín reclama a las administraciones que «legislen» para que las petroleras no puedan aprovecharse del sector agrario, porque «tenemos que estar preparados para que si esto continua en el tiempo, dar ayudas para mantener a este sector estratégico en pie».
Finalmente, el presidente de COAG, Lorenzo Rivera, ha querido ofrecer datos que ejemplifican como esta subida afecta al sector, «el gasóleo que se utiliza en Castilla y León en el mes de marzo, son aproximadamente unos 70 millones de litros que con cada 10 céntimos que sube, incrementaría en 7 millones de euros lo que nos costaría a los agricultores en esta época».


