La organización JARC ha alertado de que la aplicación del Mecanismo de Ajustamiento en Frontera por Carbono (CBAM) sobre los fertilizantes está generando un aumento insostenible de los costes de producción, especialmente para las explotaciones de cereales, y pone en riesgo la viabilidad económica de centenares de agricultores. Según sus datos, provoca un incremento inmediato de 50 €/tonelada que desestabiliza el sector, por lo que exigen la suspensión inmediata.
La organización catalana recuerda que desde el 1 de enero de 2026, el CBAM graba con un nuevo impuesto las importaciones de productos, como por ejemplo los fertilizantes minerales. El efecto ha provocado un incremento directo de 50 €/tonelada en los fertilizantes minerales, la reducción de la actividad comercial por la falta de claridad técnica del mecanismo y una escasez de oferta y subida adicional de precios.
Este escenario «ha dejado los agricultores en una situación complicada. Los fertilizantes representan entre el 15% y el 30% de los costes de producción de muchas explotaciones, y más del 50% de los fertilizantes minerales que llegan a la UE provienen de países sometidos al CBAM, como Rusia, China o Egipto», lamentan.
«Es un golpe directo a la línea de flotación del sector cerealístico catalán. Con este incremento de costes, muchas explotaciones tendrán dificultades para salir adelante la campaña de cereales», afirma Vicenç Pascual, cabe sectorial de Cereales de JARC y productor de la Noguera.
MEDIDA APRESURADA Y SIN LAS PROTECCIONES PROMETIDAS
JARC denuncia que la Comisión Europea ha activado el CBAM sin establecer las medidas de protección comprometidas para evitar que los agricultores europeos queden en clara desventaja competitiva respecto a los productores de terceros países no afectados por los mismos costes.
«No podemos aceptar que se continúe legislando de espaldas al sector agrario. La Comisión Europea no ha evaluado el impacto real de esta medida ni ha garantizado ningún mecanismo de protección ante una subida de costes tan repentina e imposible de asumir.», afirma el responsable de cereales de JARC.
La entidad considera «injustificable» que la CE haya impulsado el mecanismo sin tener resueltos elementos básicos como una metodología clara para calcular el impuesto en el momento de la importación, las medidas compensatorias para los sectores más sensibles y los mecanismos para evitar distorsiones en el mercado interior.
La organización catalana lo ha trasladado a la Coordinadora de Organizaciones de Agricultoras y Ganaderos (COAG), para que las peticiones de los productores lleguen rápido y de forma efectiva en Bruselas.
EXIGENCIA DE SUSPENSIÓN INMEDIATA DEL GRAVAMEN POR LOS PRECIOS BAJOS, COSTES DISPARADOS Y AHORA EN CAMPOS AFECTADOS POR EL EXCESO DE LLUVIAS
Ante esta situación, JARC exige la suspensión inmediata del CBAM aplicado a los fertilizantes destinados a la agricultura profesional, como mínimo hasta que se aclaren completamente los criterios y la fórmula de cálculo del impuesto, se apliquen las medidas de protección promesas por la CE para garantizar la competitividad del sector y se asegure que el coste no recaiga exclusivamente sobre los agricultores, que no pueden repercutirlo en sus precios de venta.
«Los productores de cereales catalanes ya arrastran una situación crítica derivada de unos precios de venta anormalmente bajos, que no cubren los costes reales de producción y los dejan sin margen para afrontar nuevos gastos. A esta presión económica se añaden las dificultades agronómicas provocadas por el exceso de lluvias de las últimas semanas, que han dificultado las siembras, han retrasado tareas imprescindibles en el campo y han afectado el desarrollo de los cultivos», aseguran desde JARC.
Estas condiciones reducen la productividad, haciendo todavía más frágil la campaña y dejando los agricultores sin capacidad de respuesta ante incrementos de costes como los derivados del CBAM.
