La Universidad de Córdoba (UCO) ha apostado por una alianza con la empresa privada en el proyecto Hardiwheat para buscar la mejora genética del trigo para un cultivo sostenible y de más calidad.
El trigo es uno de los cereales básicos de la agricultura española, tanto en términos de superficie cultivada como por su papel en la alimentación. La necesidad de adaptarse a los efectos que el cambio climático tiene para la agricultura sin que la productividad ni la calidad se vean afectadas -y ante el reto de alimentar a una población creciente- hacen de la mejora genética de cultivos como el trigo una línea estratégica para la agricultura.
El proyecto Hardiwheat, que acaba de dar sus primeros pasos liderado por la Universidad de Córdoba, busca comprender los mecanismos genéticos del trigo para volcar su potencial en nuevos cultivares de mayor calidad nutricional y aptos para una producción más sostenible. El investigador del Departamento de Genética de la UCO Carlos Guzmán lidera este proyecto en el que, además, están implicados empresas como Agrovegetal y Pastas Gallo y centros de investigación de Marruecos, Italia y México.
Estas colaboraciones permitirán trabajar en condiciones reales con la industria, uno de los puntos fuertes de un proyecto que, de esta forma, evaluará en campos de agricultores el potencial del trigo con capacidad de inhibición biológica de la nitrificación (BNI). Este mecanismo natural que permite retener el nitrógeno en forma amoniacal, aumentando la eficiencia de fertilización, es una potencial herramienta para una agricultura más sostenible. También se evaluará, en la fábrica de Pastas Gallo, la estabilidad durante el almacenamiento y el procesamiento del color amarillo de la sémola del trigo duro, una característica esencial para elaborar pasta de buena calidad.
Además, la iniciativa Hardiwheat, financiada dentro de la convocatoria de 2024 de Proyectos de Generación de Conocimiento del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, analizará la diversidad genética en las distintas especies del cultivo y identificará los genes responsables de los principales rasgos de los que depende su calidad, estudiando el papel de alelos clave relacionados con la fuerza del gluten o el color. Por último, desarrollará nuevas líneas de premejora de trigo duro y trigo común con mejores propiedades tecnológicas, mayor valor nutricional y adaptadas a las condiciones climáticas y prácticas agrícolas de Andalucía.
