LA UNIÓ Llauradora estima que los 25 días seguidos de temporales con viento, algunos de ellos con especial fuerza, provocan en el campo de la Comunitat Valenciana en una primera valoración unas pérdidas superiores a los 26 millones de euros como consecuencia de daños directos en las cosechas. A esa cantidad habría que sumar las pérdidas indirectas o las de las ocasionadas en las infraestructuras agrarias, sobre todo en invernaderos deshechos por la virulencia de los vientos, que serán bastante importantes. Por su parte, según las estimaciones de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), las pérdidas causadas por el viento superan los 30 millones de pérdidas en el sector agrario de Valencia y Castellón, principalmente por la caída de frutos al suelo, daños por ‘rameado’ y desperfectos en infraestructuras agrarias.
Los principales daños se centran en unas en el cultivo de los cítricos pendientes de recolección que han sufrido tanto la caída directa del fruto a tierra como el rameado, es decir, las marcas en la piel producidas por el golpeo de las ramas e, incluso en algunos casos, la defoliación de hojas. En los últimos días se están recibiendo bastantes partes de siniestro de seguros para comunicar daños directamente en la cosecha y por rameado, sobre todo de variedades más sensibles al viento como las mandarinas Ortanique y Nadorcott y las variedades de naranjas Valencia Late y Lane Late.
El rameado no afecta a la calidad interna del fruto, pero afecta a la comercialización en fresco. La consecuencia inmediata es un aumento del destrío en almacén con partidas que, por criterios estéticos, deben destinarse a industria. Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ, considera que «en un momento en que los precios para fresco se mantienen altos en esta segunda parte de campaña, la derivación a industria supone una merma significativa y se traduce en pérdidas directas para el agricultor».
La cosecha de aguacate, de la principal variedad cultivada en la Comunitat Valenciana como es la Lamb Hass y que empezaba su recolección en apenas unos días, también se ve muy afectada por la sucesión de temporales.
Otro cultivo dañado son las hortalizas, fundamentalmente las alcachofas, coliflores, lechuga y endivias, además de destrozos en los invernaderos, como también las telas que cubren la cosecha de kiwi. Los temporales han provocado así mismo un retraso en la recolección de chufa y en la siembra de algunas hortalizas.
LA UNIÓ indica que estas adversidades meteorológicas están cubiertas por el actual sistema de seguros agrarios y solicitará a Agroseguro que agilice las peritaciones de las parcelas afectadas lo máximo posible para que los agricultores cobren las indemnizaciones.
URGEN A AGROSEGURO A QUE AGILICEN LAS PERITACIONES Y REFORZAR LAS EXPLOTACIONES ANTE EL TEMOR DE ROBOS DE LAS NARANJAS CAÍDAS
La organización también solicitará para las personas afectadas la concesión de ayudas directas por parte de la Generalitat y pedirá la condonación del IBI de las parcelas cultivadas y construcciones presentes en ellas, la bonificación al 50% de las cuotas de la Seguridad Social y el aplazamiento del otro 50% por 12 meses para autónomos agrarios, así como reducir el índice de rendimiento neto en el IRPF. Otras de las medidas que va a reclamar LA UNIÓ son el establecimiento de líneas de crédito preferenciales.
Asimismo, dada la gravedad de los daños, AVA-ASAJA urge a Agroseguro a que agilice las peritaciones por viento a fin de que los productores afectados reciban rápidamente las oportunas indemnizaciones. Además, la organización agraria solicita a las administraciones que pongan en marcha ayudas directas y medidas fiscales para los damnificados, así como mejoras en el seguro agrario con el objeto de incluir el viento y todos los riesgos climáticos en pólizas más económicas.
Por último, ante el temor de que los ladrones roben naranjas que hayan caído al suelo para venderlas en el mercado negro (sobre todo ‘peladoras’ de zumo y fruterías de barrio), AVA-ASAJA insta a las administraciones a reforzar la vigilancia a las puertas de los centros de recepción de esta mercancía supuestamente robada y reclamar toda la documentación que aclare la trazabilidad de la fruta.
