Víridi Horizons, el operador vertical español del sector del pistacho, ha iniciado las primeras pruebas de pasta de pistacho como ingrediente para la industria alimentaria, con el objetivo de poner en el mercado entre 100 y 150 toneladas en la segunda mitad del año coincidiendo con el arranque de su nueva planta industrial, que actualmente construye en Alcobendas (Madrid).
La compañía ha puesto en marcha un laboratorio de ingredientes y ha empezado ya a entregar muestras a potenciales clientes de la industria y la distribución -especialmente en los sectores de repostería, chocolatería y heladería-. Las primeras valoraciones recibidas destacan una calidad diferencial frente a las pastas actualmente disponibles en el mercado español, dominado por proveedores italianos.
El proyecto industrial que está a punto de concluir Víridi Horizons pretende cerrar un círculo productivo en torno al pistacho español, transformando el fruto de las plantaciones que actualmente gestiona (2.200 hectáreas en regadío y secano) en un ingrediente de alto valor añadido, con trazabilidad total y producción 100% nacional.
Víridi Horizons prevé alcanzar una producción en torno a las 30 toneladas de pasta de pistacho de aquí al inicio de la nueva cosecha, que tendrá lugar en septiembre, y cerrar el presente ejercicio con un volumen situado entre las 100 y 150 toneladas. A medio plazo, con su fábrica plenamente operativa, podrá poner en el mercado una producción máxima superior a las 1.000 toneladas de pasta de pistacho al año.
PASTA DE PISTACHO A LA MEDIDA DE LA INDUSTRIA
Uno de los principales rasgos diferenciales del proyecto de Víridi Horizons, dentro de su línea de ingredientes, es su capacidad de adaptación a las necesidades del cliente. La empresa podrá ofrecer una pasta de pistacho ad hoc, ajustada en parámetros como color, sabor o nivel de tostado, y replicando y mejorando las especificaciones de los productos que actualmente adquiere la industria en el exterior.
Además, el producto español presenta características propias frente a las pastas italianas más extendidas en el mercado. “Mientras que algunos fabricantes recurren a colorantes artificiales, como la clorofila, o a la incorporación de aceites vegetales, la pasta desarrollada en España se caracteriza por su color verde intenso natural, sin aditivos, sin conservantes y sin azúcares añadidos”, declara Rodrigo García, director comercial de Víridi Ingredients.
Además, el hecho de que la compañía se nutra exclusivamente de sus propias plantaciones, permite garantizar la uniformidad del producto y el control completo del origen. Este aspecto resulta especialmente relevante en un mercado en el que muchas pastas se elaboran a partir de pistachos procedentes de múltiples proveedores y orígenes geográficos, lo que dificulta la homogeneidad del ingrediente final.
