La Generalitat Valenciana ha instalado las primeras jaulas o trampas homologadas para la captura de jabalíes en la desembocadura del río Mijares, en el marco del servicio de control complementario establecido por el Decreto-ley 13/2025 del Consell para la reducción de las poblaciones de esta especie en la Comunitat, ante el riesgo de expansión de la peste porcina africana.
Durante la visita, el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha explicado que se ha elegido este enclave por criterios técnicos, ya que “en esta zona existen los valores de densidad de jabalí más elevados de todos los muestreos realizados con fototrampeo en la Comunitat Valenciana, con 113 ejemplares por kilómetro cuadrado, muy por encima del umbral de referencia de 6 ejemplares”.
Asimismo, el conseller ha señalado que con la activación de este servicio complementario “damos un paso más en el plan de choque con una actuación planificada, basada en criterios técnicos y centrada en las zonas con mayor densidad”.
Martínez Mus ha subrayado que el Consell ha aprobado “por primera vez un marco normativo urgente y específico para reducir las poblaciones de jabalí”, y ha recordado que este servicio se suma a la primera fase del plan, puesta en marcha el 1 de enero, que fomenta la caza como medida preventiva y crea un sistema de recogida de animales abatidos para realizar el correspondiente seguimiento.
METODOLOGÍA PLANIFICADA
El servicio contempla una primera fase de seguimiento mediante cámaras de fototrampeo durante aproximadamente dos semanas. En función de los resultados obtenidos y de los ejemplares avistados, se solicita autorización al propietario de la parcela para instalar las cajas o jaulas homologadas.
En este sentido, Martínez Mus ha destacado que “el despliegue se realiza de forma planificada, con criterios objetivos y priorizando aquellos puntos con mayor tasa de detección, especialmente en áreas donde la caza no resulta una solución eficaz o viable”.
Además de las actuaciones previstas en la provincia de Castellón, la situación actual obliga a actuar también en zonas de costa y entornos urbanos, donde se ha constatado la presencia de ejemplares en municipios del entorno de la ciudad de València.
Finalmente, ha señalado que estas medidas “se extienden a todo el ámbito de la Comunitat Valenciana y responden a la necesidad de actuar con intensidad y planificación ante una problemática que afecta tanto a espacios naturales como a entornos urbanos”.
