En un momento clave para la transformación del sector agroalimentario y rural, la Ingeniería Técnica Agrícola se consolida como una profesión transversal, con fuerte arraigo territorial, orientación práctica y elevada empleabilidad. Así lo reflejan los datos recopilados durante 2025 por el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España (CGCOITAE), a través de su servicio de bolsa de empleo y la red de colegios territoriales.
Las ofertas seleccionadas durante el año muestran una diversidad de perfiles que refuerzan el carácter multidisciplinar de esta profesión. Entre los más frecuentes destacan:
- Asesoramiento técnico de cultivos.
- Redacción y dirección de proyectos.
- Técnico comercial especializado en soluciones para el sector agrario.
- Gestión medioambiental y tramitación de ayudas.
- Calidad y trazabilidad en agroindustria.
- Consultoría, peritaciones y formación.
“Una de las fortalezas de la Ingeniería Técnica Agrícola es precisamente su versatilidad. Nuestra titulación habilita legalmente para una enorme variedad de funciones, desde la redacción de proyectos hasta la dirección de explotaciones, el diseño de sistemas de riego, la consultoría ambiental, la industria agroalimentaria o la valoración de daños y seguros agrarios. Esto no solo nos hace útiles para el presente del sector, sino imprescindibles para su futuro”, afirma Carlos Gutiérrez, presidente del CGCOITAE.
Durante 2025, la bolsa de empleo del Consejo ha seleccionado y difundido más de 2.500 ofertas dirigidas a titulados en Ingeniería Técnica Agrícola. Aunque esta cifra no representa la totalidad de la demanda existente en el sector, sí permite trazar una imagen precisa de su proyección profesional y del papel que desempeñan estos titulados en todo el territorio.
Las comunidades con mayor volumen de ofertas fueron Andalucía, Madrid y Cataluña, seguidas por Castilla y León, Comunitat Valenciana y Galicia, lo que confirma la implantación nacional del perfil del ITA en entornos rurales, industriales y periurbanos.
EVOLUCIÓN ACADÉMICA POSITIVA Y FORMACIÓN HABILITANTE
Según el III informe del INGITE (Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España), la Ingeniería Agrícola es una de las pocas ramas de la Ingeniería que mantiene una evolución ascendente. En la última década:
- Las matriculaciones han crecido un 8,32%.
- La incorporación de mujeres ha aumentado un 5,86%.
- El número de egresados ha subido un 3,27%.
Además, más del 87% de los títulos impartidos son habilitantes, lo que permite el ejercicio profesional directo, sin necesidad de cursar másteres adicionales
El Consejo recuerda que la colegiación es obligatoria para ejercer como Ingeniero Técnico Agrícola. Este requisito legal garantiza el respaldo técnico, jurídico y ético del profesional, al tiempo que permite acceder a servicios como la formación continua, el visado de trabajos, el asesoramiento especializado y una bolsa de empleo activa y adaptada al sector.
