El Grupo Operativo PLANFORLAB, que cuenta con la financiación de Europa a través de los fondos FEADER con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), busca mejorar la salud y la productividad de los bosques de coníferas españoles mediante la aplicación de innovaciones en material genético y selvicultura adaptativa. De esta manera intentará evitar la desaparición de más de 100.000 empleos en la industria de la madera de pino, amenazada por varias plagas como la banda marrón.

Las principales comunidades autónomas afectadas son Galicia, Euskadi y Castilla y León, donde se están poniendo en marcha tres bosques laboratorio cuyo objetivo es ubicar, en un área forestal acotada, un bosque destinado a la experimentación, aprendizaje e investigación. Los socios del proyecto se reúnen mañana en Madrid en la sede el INIA en una jornada técnica para valorar la marcha de las acciones emprendidas y la situación de los pinares de estas tres comunidades

En los últimos años, los incendios forestales, la incidencia de plagas y enfermedades, y el bajo precio de la madera de coníferas han tenido efectos muy negativos sobre la superficie forestal dedicada a su cultivo. Esto ha provocado la desaparición o transformación de pinares, lo que ha levantado la alarma en la industria de la madera, que ve peligrar el suministro de madera de coníferas. Como resultado, muchos selvicultores han perdido la confianza en la rentabilidad económica de las plantaciones, como han expresado reiteradamente las asociaciones de propietarios de montes.

Ante estas necesidades de mejora, PLANFORLAB emerge como una solución innovadora, proponiendo abordar de manera integral los problemas del sector y planteando soluciones que favorezcan la sinergia y colaboración industrial. El objetivo del proyecto va encaminado a desarrollar nuevas plantas forestales mejoradas y optimizar la gestión sostenible de los bosques de coníferas productores de madera, orientándola hacia modelos resilientes frente a patologías nocivas y al cambio climático. Las empresas de servicios forestales, las industrias de transformación de madera de coníferas, las actividades de aprovechamiento forestal, el transporte de productos y el comercio derivado aportan más de 100.000 empleos, directos y asociados, en las tres CCAA

Como resultados previstos se espera lograr una mayor resistencia a plagas y enfermedades, como el nematodo del pino (Bursaphelenchus xylophilus), Fusarium y las bandas roja y marrón. La adaptación al cambio climático, a través de modelos selvícolas que optimicen el crecimiento y la estabilidad de los bosques. Mejora de la calidad de la madera, fomentando la sostenibilidad económica de las plantaciones. Y el desarrollo de material genético innovador, mediante la producción de nuevas plantas mejoradas de Pinus pinasterPinus radiata y Pinus sylvestris.

En el área territorial que comprende Galicia, Castilla y León y País Vasco, las masas arboladas de coníferas ocupan 1.550.000 hectáreas. Se trata de los bosques de coníferas comerciales más relevantes de España, y los aprovechamientos anuales de madera suman la cifra de 7.773.935 de metros cúbicos (datos 2021 – Anuario de Estadística Forestal 2021-avance. MAPA) que representa el 76% del volumen total de España. Una gran parte de este volumen de madera proviene de montes de Pinus pinaster, Pinus radiata y Pinus sylvestris, consideradas como las principales especies comerciales españolas. El 60% de estos bosques de coníferas son de gestión privada en el conjunto de las tres comunidades autónomas, distribuida entre más de un millón de propietarios de montes.

En el caso de las bandas de los pinos, en los últimos años el avance de la enfermedad ha sido exponencial, provocando una afección severa, superior al 36% de la masa forestal de pino radiata del País Vasco. Con un impacto similar en las comunidades de Galicia, Cantabria, Asturias y Navarra. Las consecuencias están siendo muy graves para el sector forestal, en el caso del País Vasco, pino radiata genera el 81% del total de aprovechamientos, con un 32% de la superficie forestal arbolada, así como el 68% de la actividad de la industria de la madera.

Los montes de coníferas generan la materia prima que sostiene a la mayor parte de la industria de madera de aserrío y de madera técnica del país. Se estima que más del 70 % del volumen de madera de coníferas que consume la industria maderera en España proviene de masas arboladas de estas tres especies. A su vez, la industria de primera transformación de la madera, aserraderos, fábricas de tablero y biomasa está mayoritariamente asentada en Galicia, Castilla y León y País Vasco, y en su mayoría instalada en áreas rurales.

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