La Unión Europea y Mercosur han firmado este sábado 17 un Acuerdo de Asociación y un Acuerdo Interino de Comercio que representan un hito histórico entre las dos regiones y una ambiciosa plataforma para reforzar sus relaciones económicas, diplomáticas y geopolíticas, pese a provocar el enfado de todo el sector agrario europeo que ve que, con este pacto, se vuelve a utilizar al campo como moneda de cambio para otros intereses.

Pese a la firma, ahora se abre un periodo de ratificación del acuerdo a nivel europeo. De hecho este mismo miércoles los eurodiputados deberán decidir si respaldan o no enviar el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que dictamine si varios elementos del pacto cumplen con el derecho de la Unión. En caso de que se vote en contra de la suspensión, el pleno deberá ratificar posiblemente en un par de meses su aprobación con la mayoría de los  votos de todos los eurodiputados.

El Acuerdo UE-Mercosur creará una de las zonas comerciales más grandes del mundo, con un mercado de alrededor de 700 millones de consumidores. Ofrecerá nuevas y significativas oportunidades comerciales para las empresas de toda la UE, lo que impulsará un aumento estimado del 39% en las exportaciones anuales al Mercosur (por un valor aproximado de 49.000 millones EUR), al tiempo que respaldará cientos de miles de puestos de trabajo en la UE, según señala la propia Comisión Europea en una nota de prensa.

Asimismo, y quizás sea el verdadero objetivo de este Acuerdo, también envía «una fuerte señal geopolítica que demuestra el compromiso compartido de la UE y el Mercosur con el multilateralismo y el orden internacional basado en normas: en un momento de incertidumbre mundial y de creciente fragmentación, subraya el valor de la cooperación, el diálogo y las asociaciones internacionales. Ofrece grandes oportunidades en beneficio de todas las partes a través del refuerzo de la cooperación económica y geopolítica y en materia de sostenibilidad y de seguridad».

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y los dirigentes de los países del Mercosur asistieron a la firma del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur y del Acuerdo Interino de Comercio UE-Mercosur por parte del comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, y sus homólogos del Mercosur.

PLANAS DESTACA LA IMPORTANCIA DEL ACUERDO PARA LA GANADERÍA, AL FACILITAR LA «CAPACIDAD DE COMPRA» DEL SECTOR GANADERO

La presidenta de la Comisión Europea ha declarado que «hoy, dos regiones afines abren un nuevo capítulo de oportunidades para más de 700 millones de ciudadanos. Con esta asociación beneficiosa para todos, ambos saldremos ganando desde el punto de vista económico, diplomático y geopolítico. Nuestras empresas exportarán y generarán crecimiento y empleo. Nos apoyaremos mutuamente en nuestras transiciones limpia y digital. Y la señal para el resto del mundo es clara: la UE y el Mercosur eligen la cooperación frente a la competencia y la asociación frente a la polarización».

Por su parte, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha insistido este sábado en defender que el acuerdo es «una oportunidad» y también «una necesidad» para España y el conjunto del sector agroalimentario, ya que considera imprescindible «diversificar los mercados exteriores».

Planas ha subrayado que el acuerdo abre «oportunidades muy significativas» para productos clave como «el aceite de oliva, el vino, el porcino» y otros productos agroalimentarios transformados, a lo que se suma la «protección de las denominaciones de origen», que quedan amparadas por el propio acuerdo, un elemento que ha calificado de «muy fundamental».

El ministro ha destacado también la importancia del acuerdo para la ganadería, al facilitar la «capacidad de compra» del sector ganadero y ha recordado que España es «un inversor muy importante dentro de Mercosur», lo que supone «tener un pie allí» y trabajar con cuatro países que hablan nuestra lengua y también el portugués».

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