Apenas el 8,9% de los titulares de explotaciones agropecuarias en España tiene menos de 41 años, lo que muestra las dificultades para asegurar el relevo generacional en el campo Las últimas cifras oficiales indican que los mayores de 65 años representan el 41,3% del censo agrario en España, una cifra superior al 33,2% de media de la Unión Europea.
En 2021 había en España 80.191 jóvenes titulares de explotación agraria, el 90,1% de los cuales se instalan con personalidad jurídica.
Entre los titulares que son jefes de explotación, los jóvenes sumaban en 2020 un total de 65.350, de los que 49.997 eran hombres y 15.353 mujeres.
Además, el 8,26% de los beneficiarios de ayudas de la PAC de la campaña 2022 tenían menos de 41 años (un total de 52.170), mientras que casi un 40% tenía al menos 65 años.
EL PERFIL DEL JOVEN AGRICULTOR: HAY MÁS TITULARES DE EXPLOTACIONES EN LA CORNISA CANTÁBRICA QUE EN EL RESTO DE ESPAÑA
Las explotaciones gestionadas por jóvenes tienen un mayor peso en la cornisa cantábrica -Cantabria, Asturias y País Vasco-, frente a la menor proporción en la Comunidad Valenciana, Madrid, Castilla-la Mancha y Galicia.
La representación de la ganadería es mayor entre las explotaciones de jóvenes (29,5%) que en el conjunto del país (19,7%), al igual que ocurre con los invernaderos, con una presencia de los jóvenes en el 19% de los casos frente al 8% general.
La dedicación de los jóvenes suele ser exclusiva; además, el número de quienes están ocupados por cuenta propia ha caído entre 2009 y 2021, y el de cooperativistas ha crecido ligeramente.
La renta neta es superior en las explotaciones con titulares jóvenes (46.236 euros de media), lo que supone un 10,1% más que la media nacional, mientras que la productividad de la mano de obra está un 3,9% por encima.
De media, la instalación en el sector agrario se hace con 28 años, sobre todo para seguir con la tradición -el 67,8% continúa con la explotación familiar- y por pasión por la actividad.
Entre las principales limitaciones están el acceso a la tierra, la financiación y el crédito, el asesoramiento, la formación y la información; así como la adaptación al medio rural
ORIENTACIÓN AL CAMPO
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha elaborado la guía «Tierra firme» para empezar en el sector agrario, un proceso heterogéneo en función de los objetivos y los antecedentes personales.
Existen líneas de ayudas específicas para la incorporación de los jóvenes al sector, que como actividad económica tiene unas condiciones fiscales especiales.
Entre las ayudas destacan los pagos directos y las de desarrollo rural incluidas en la PAC, junto a medidas sectoriales, instrumentos financieros y préstamos públicos, entre otros aspectos recogidos en la guía.
Los programas de formación, las distintas formas de asociación, el asesoramiento para acceder a la tierra y los trámites requeridos son otros de los recursos que los jóvenes deben tener en cuenta si quieren dedicarse a la actividad agraria.
