El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Condado de Huelva ha celebrado la cuarta edición del Concurso de Poda de Viñedos, una iniciativa que se ha consolidado como una de las citas más esperadas por el sector vitivinícola de la provincia. El objetivo del certamen es claro: poner en valor la profesionalidad de los viticultores y la importancia de la poda como una labor decisiva para la salud, la calidad y la productividad del viñedo.
El concurso se desarrolló en el término municipal de Chucena, en la parcela conocida como La Esquinita del Camino de Manzanilla, cedida por la Cooperativa Nuestra Señora de la Estrella. En esta cuarta edición participaron 25 viticultores, seleccionados entre más de 60 solicitudes, un dato que confirma el creciente interés que despierta esta iniciativa año tras año.
Desde el Consejo Regulador se destacó especialmente la participación de jóvenes y mujeres, un aspecto clave para garantizar el futuro del viñedo. En este sentido, el presidente del Consejo Regulador, Vicente Pérez, señaló que “este concurso es un reflejo del compromiso firme del Consejo con la defensa del viñedo del Condado y con el reconocimiento al trabajo diario de nuestros viticultores, verdaderos guardianes de un patrimonio que es de todos”.
El secretario general del Consejo Regulador, Antonio Izquierdo, subrayó que “este concurso es una forma de reconocer la maestría y la profesionalidad de nuestros agricultores y de asegurar el relevo generacional en el viñedo del Condado”, añadiendo que iniciativas como esta “permiten compartir conocimientos y dignificar el trabajo en el campo”.
El director técnico del Consejo Regulador y responsable del concurso, Carlos Ibáñez, explicó que “la poda es una de las decisiones más importantes que se toman en la viña, porque condiciona no solo la producción, sino también la longevidad y el equilibrio de la planta”, añadiendo que “este concurso permite visibilizar buenas prácticas y compartir conocimiento entre profesionales del sector”. No se trataba solo de rapidez, sino de hacer una poda equilibrada y bien ejecutada. Entre los criterios analizados se incluyeron el equilibrio entre la madera y la futura producción, la limpieza y uniformidad de los cortes, la orientación de los pulgares en relación con la circulación de la savia y el número de yemas productivas dejadas en la cepa.
UN JURADO EXPERTO EVALUÓ A TODOS LOS PARTICIPANTES Y DECLARÓ LOS CINCO GANADORES DEL CONCURSO
La prueba fue evaluada por un jurado profesional formado por el profesor de la Universidad de Huelva, Carlos Weiland; el expresidente del Consejo Regulador, Manuel Infante, los ingenieros agrícolas Pedro Clemente, Diego Bort y Antonio Contreras, y de Victor Núñez, asesor técnico del Consejo Regulador, quienes valoraron tanto la destreza como la correcta aplicación de la técnica.
En cuanto a los reconocimientos, el Consejo Regulador otorgó premios a los cinco primeros clasificados, consistentes en herramientas profesionales de última generación. Además, todos los participantes recibieron un lote de obsequios compuesto por una botella de vino de la DOP Condado de Huelva, una tijera, un serrucho y un diploma acreditativo.
La clasificación final del IV Concurso de Poda de Viñedos de la DOP Condado de Huelva fue la siguiente:
Primer clasificado: Miguel Ángel Pichardo Sánchez
Segundo clasificado: Diego Márquez Fernández
Tercer clasificado: Juan Romero Moro
Cuarto clasificado: Pedro José Delgado Villarán
Quinto clasificado: Manuel Pérez Macías
