Todas las organizaciones de agricultores de la Unión Europea (UE) han lamentado la luz verde dada por los Estados miembros este viernes a la firma del acuerdo de asociación con los países del Mercosur y aseguraron que llevarán a cabo nuevas movilizaciones.

En los últimos días los productores han protagonizado protestas contra ese acuerdo en distintos países europeos, incluido España, Francia, Alemania, Bélgica o Grecia.

Las organizaciones y cooperativas agroalimentarias europeas, agrupadas en el Copa-Cogeca, han anunciado que su cúpula se reunirá el próximo lunes para planear «los próximos pasos» de su movilización.

Han señalado que el visto bueno de la UE a la firma llega «tras meses de maniobras y presiones sin precedentes que confirman la complejidad y el carácter divisivo de este asunto».

Y han asegurado que, pese a los ajustes a las medidas de salvaguardia adicionales ofrecidos por Bruselas, el acuerdo «sigue siendo fundamentalmente desequilibrado y defectuoso».

Copa-Cogeca ha señalado además que ahora corresponde al Parlamento Europeo pronunciarse sobre el acuerdo y ha lamentado que se vaya a aplicar provisionalmente antes de que la Eurocámara haya tenido la oportunidad de expresarse.

ENFADO UNÁNIME EN CASI TODAS LAS ORGANIZACIONES AGRARIAS ESPAÑOLAS

En España, el enfado ha sido casi unánime, ya que desde UPA creen que se ha mejorado respecto a las primeras ideas, algo en lo que no coinciden organizaciones como ASAJA, COAG o Unión de Uniones.

ASAJA ha expresa su honda preocupación y critica que además se haya dado luz verde a la reducción del umbral de activación de las salvaguardias agrícolas hasta el 5 %, una decisión que debilita de forma notable la capacidad de reacción ante un aumento de las importaciones procedentes de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

El presidente de ASAJA, Pedro Barato, insiste en que la organización no rechaza los acuerdos comerciales, pero sí aquellos que se firman sin igualdad de condiciones. “Si en Europa se nos exige cumplir normas muy estrictas en sanidad, sostenibilidad, bienestar animal o uso de fitosanitarios, esas mismas exigencias deben aplicarse a los productos que llegan de fuera. Si no, estamos ante una competencia claramente desleal”, ha señalado.

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos denuncia un acuerdo que no garantiza una protección efectiva para agricultores y ganaderos europeos, pese a la oposición expresada por varios Estados miembros y se muestra muy crítica con el Gobierno de España y lo tilda «de hipócrita al haber votado a favor de un acuerdo que deja al campo en una situación de clara vulnerabilidad». Insiste en que, en este acuerdo político,  el gobierno de España se debería posicionar, como ha hecho el francés, para evitar importaciones de productos que no cumplan con la normativa europea.

«Una vez más, el campo europeo vuelve a ser la moneda de cambio de la política comercial de la UE. Se aprueba un acuerdo que pone en riesgo miles de explotaciones sin asegurar condiciones de competencia justa», denuncian desde la organización. «Y todo esto con la complicidad del Gobierno de España, que ha perdido definitivamente la oportunidad de ponerse de lado de sus agricultores y ganaderos. Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados».

El secretario general de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, ha sido contundente al denunciar el acuerdo y señalar que “hablar de Mercosur es hablar de la alimentación de los ciudadanos europeos, no estamos hablando de cualquier cosa”. En este sentido, ha subrayado que los propios datos de la Comisión Europea desmontan el relato oficial sobre los beneficios del acuerdo: “Según la propia Unión Europea, el impacto positivo que podría tener este acuerdo en la economía europea es del 0,05% del PIB, prácticamente nada”.

Para la organización agraria, el verdadero trasfondo del pacto no es económico, sino estratégico. “Es un engaño. Que dejen de vendernos cuentos chinos, lo que realmente aquí está sucediendo es que se está entregando la Unión Europea al comercio mundial de alimentos».

El menos contundente ha sido la UPA, que ha remarcado que «las últimas mejoras del texto, fruto de la movilización y la negociación, abren un horizonte de oportunidad y refuerzan la protección del sector frente a las perturbaciones».

UPA defiende que esto es un ejemplo de cómo hacer las cosas. “La presión en las calles y las reuniones con los comisarios nos han permitido tener hoy un mejor acuerdo del que había en un inicio”. “No somos ajenos al complejo contexto geopolítico y comercial que vivimos. El sector no puede ponerse una venda en los ojos. Necesitamos unos acuerdos comerciales basados en reglas. Creemos que se abre un escenario atractivo para el comercio”, ha señalado el secretario general de UPA, Cristóbal Cano.

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