La producción total de las empresas del sector deshidratador español en la campaña 2023-2024 ha sido de 980.906 toneladas, lo que supone un descenso de un 22% respecto a la campaña anterior en la producción de alfalfa y forrajes deshidratados, debido a la «fuerte sequía«, según han señalado los fabricantes en un comunicado.

La Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA) ha detallado que la «fuerte sequía» condicionó «notablemente» el desarrollo del año, con un descenso en la producción menor de lo previsto a principio de la campaña, han precisado.

De cara a la próxima campaña, los fabricantes prevén que la producción ronde las 1.300.000 toneladas y que la superficie pueda crecer entorno a un 5% en relación a la campaña pasada, sobrepasando las 100.000 hectáreas.

Por regiones, la producción ha disminuido, en general, todas las comunidades autónomas «sin excepción».

La producción de granulado baja «levemente» en 23.000 toneladas, han detallado, mientras que la de balas tiene un «descenso notable», con una pérdida aproximada de 130.000 toneladas respecto a la campaña anterior.

Además, la asociación de fabricantes ha precisado que, este año, el mercado ha tenido dos realidades «muy diferenciadas» para la producción de alfalfa y forrajes deshidratados, por un lado lo sucedido en el mercado nacional y por otro el desarrollo que han llevado las exportaciones.

En cuanto al mercado nacional, este ha estado marcado por la sequía, la falta de pasto, y la falta de existencias del final de la campaña, lo que llevó a un estado de «psicosis total» por parte de los ganaderos ante la posibilidad de quedarse sin alimento para los animales.

Sobre el comercio exterior, AEFA ha señalado los «problemas de demanda» que han registrado debido a la situación del Mar Rojo y la evolución del mercado en Asia, con altos precios.

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