El grupo Cerealto Siro ha llegado a un acuerdo para vender a Bimbo su fábrica de Medina del Campo (Valladolid) y a la italiana Morato Pane su planta de Briviesca (Burgos), una desinversión con la que completa su salida del negocio del pan y la bollería.

Así lo ha informado este viernes la compañía, que no ha desvelado el montante de la operación y se ha limitado a señalar que la venta a Bimbo está sujeta al visto bueno por parte de las autoridades de Competencia y en el caso de Morato depende todavía de una auditoría («due dilligence»).

Los responsables de Cerealto Siro han apuntado que en ambos casos el acuerdo incluye el compromiso por parte de los compradores de mantener las condiciones laborales de los trabajadores.

La decisión de desprenderse de sus activos en el sector del pan y la bollería se hizo pública en 2018 y se enmarca dentro del plan estratégico del grupo, que pretende posicionarse como «referente mundial en las categorías de galletas, cereales de desayuno, snacks y pasta».

El objetivo es pasar de una facturación actual por encima de los 577 millones de euros a alcanzar los 2.000 millones en 2030; para ello la empresa prevé invertir cerca de 128 millones en el próximo lustro.

De hecho, los directivos de la firma han precisado que ha sido precisamente la decisión de salir del negocio del pan y la bollería, así como la venta de otra fábrica en Jaén, lo que permitirá acometer la citada inversión.

El grupo, con sede en Palencia, tiene como principal cliente a Mercadona, para el que produce referencias de su marca blanca.

Ceralto Siro vendió su fábrica de pan de molde en Paterna (Valencia) a Bimbo el año pasado y en 2019 cerró un acuerdo con Morato Pane para traspasarle su planta de Antequera (Málaga).

La operación con Bimbo ya fue analizada por Competencia entonces, que decidió autorizarla finalmente aunque a cambio de que la multinacional mexicana no pueda vender más producto del que ya comercializaba hasta entonces a Mercadona por su elevada cuota de mercado.

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