El sector afronta la campaña de frutas y hortalizas encara el nuevo año con varias preocupaciones, como el descenso del consumo, los costes y precios aún muy altos, los problemas de agua y, siempre, con la mirada al cielo después de un 2022 en el que las condiciones climáticas mermaron muchas campañas.

Este mes de enero ha entrado en vigor la extensa y nueva normativa de la PAC y el impuesto al plástico; siguen muy caros los fertilizantes y se ha confirmado el recorte paulatino del trasvase de agua a Levante.

Ya hay preocupación por la sequía y la falta de dotaciones de agua para el tomate y el pimiento en Sevilla y para el aguacate en Málaga, y también por las floraciones adelantadas de melocotoneros y almendros en Murcia y Almería, que pueden dar al traste con parte de la producción si se producen más tarde heladas.

Los últimos datos ministeriales indican que los hogares han recortado en un año un 12,2 % la compra de fruta y un 13,9 % la de hortalizas; las exportaciones hortofrutícolas, principalmente con destino a otros países europeos, han ralentizado su crecimiento al 5,5 %, mientras que las importaciones han repuntado un 20,7 %.

En noviembre pasado -últimos datos disponibles-, la exportación bajó un 5,7 % respecto al mismo mes de 2021, un recorte que el director de la federación hortofrutícola

El sector encara la nueva campaña de frutas y hortalizas con varias preocupaciones, como el descenso del consumo, los costes y precios aún muy altos, los problemas de agua y, siempre, con la mirada al cielo después de un 2022 en el que las condiciones climáticas mermaron muchas campañas.

Este mes de enero ha entrado en vigor la extensa y nueva normativa de la PAC y el impuesto al plástico; siguen muy caros los fertilizantes y se ha confirmado el recorte paulatino del trasvase de agua a Levante.

Ya hay preocupación por la sequía y la falta de dotaciones de agua para el tomate y el pimiento en Sevilla y para el aguacate en Málaga, y también por las floraciones adelantadas de melocotoneros y almendros en Murcia y Almería, que pueden dar al traste con parte de la producción si se producen más tarde heladas.

Los últimos datos ministeriales indican que los hogares han recortado en un año un 12,2 % la compra de fruta y un 13,9 % la de hortalizas; las exportaciones hortofrutícolas, principalmente con destino a otros países europeos, han ralentizado su crecimiento al 5,5 %, mientras que las importaciones han repuntado un 20,7 %.

En noviembre pasado -últimos datos disponibles-, la exportación bajó un 5,7 % respecto al mismo mes de 2021, un recorte que el director de la federación hortofrutícola Fepex, José María Pozancos, cree que se debe a los mayores precios por la inflación de costes – que a su vez ha precipitado la caída del consumo- y al aumento de la competencia de países terceros dentro del mercado comunitario.

Fepex espera que España retome en su Presidencia de la Unión Europea (UE) a partir de julio una de la prioridades que se marcó en su momento Francia: la concreción de «cláusulas espejo» para que las importaciones cumplan con los mismos requisitos medioambientales, sanitarios y fitosanitarios que las producciones comunitarias.

OTRO RETO AL QUE SE ENFRENTARÁ EL SECTOR ESTE AÑO PROCEDE DE LA «HIPERREGULACIÓN POR LA VÍA DE LA DIGITALIZACIÓN» DEL SIEX

«Hay que pasar del discurso político a los hechos concretos y buscar soluciones que se ajusten a la Organización Mundial de Comercio (OMC), aunque sean alternativas», ha apuntado Pozancos, y «hacer frente a la competencia masiva de las importaciones».

Con la coyuntura actual, ha puesto como ejemplo que sería razonable «rebajar las expectativas de la estrategia De la granja a la mesa» del Pacto Verde Europeo.

Otro reto al que se enfrentará el sector este año procede de la «hiperregulación por la vía de la digitalización» que comporta el Sistema de Información de Explotaciones Agrarias (SIEX) y que supondrá «más carga burocrática» para el agricultor, ha asegurado.

Conseguir despejar las «trabas imposibles» que impiden exportar más a países terceros como Estados Unidos o que se habilite un «paquete de medidas específicas» para proteger mejor a las explotaciones de los efectos del cambio climático también están entre las prioridades de Fepex.

Desde la Región de Murcia, el presidente de la asociación hortofrutícola Proexport, Mariano Zapata, ha lamentado que esta campaña de frutas y hortalizas  comience con la «irresponsable intención de la ministra Teresa Ribera de recortar el Trasvase Tajo-Segura, lo que anticipa el despido de 15.000 trabajadores en el sureste» y «sería un desastre para el sector agrario y el país».

Ha añadido que este año estarán «muy atentos a la exigente nueva normativa, que condicionará la producción, el comercio y las ayudas al sector», pero que, a pesar de ello, son «optimistas» y serán «capaces de afrontar los retos que lleguen».

Desde ASAJA, el técnico José Ugarrio ha mostrado su contrariedad porque en España sea el único país de la UE que haya decidido implantar un tipo impositivo al plástico no reutilizable -de 0,45 euros por kilo-, y así agravar con un coste nuevo a un sector que sufre inflación de precios y bajada de consumo.

El responsable nacional de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, ha asegurado que el clima va a ser «el factor más determinante de esta y de futuras campañas» y sobre ello ha defendido que «hay que seguir ahondando en la mejora de los seguros agrarios».

Sobre el recorte del agua hacia Levante, ha afirmado que se traducirá en menores producciones de hortalizas como la lechuga, el brócoli o la sandía, a la vez que ha indicado que si se quiere «seguir produciendo» en el arco mediterráneo, el futuro pasará «sí o sí» por el uso de agua desalada o reutilizada.

La responsable nacional de hortalizas de UPA, Francisca Iglesias, ha considerado que este año es prioritario que se formalicen de forma generalizada los «contratos» y se aplique correctamente la ley de la cadena alimentaria para que todos sus «eslabones tengan márgenes y no vendan por debajo de costes».

ANTE EL NUEVO AÑO ESPERAN QUE SE ACTIVEN LAS CLÁUSULAS ESPEJO Y REBAJAR LAS EXPECTATIVAS DEL PACTO VERDE EUROPEO

Ha mostrado su inquietud por si la propuesta política de Podemos de topar el precio de determinados alimentos para abaratar la cesta de la compra, que ella «ve bien», se hace a costa del agricultor, que sigue con los costes de los insumos disparados.

José María Pozancos, cree que se debe a los mayores precios por la inflación de costes – que a su vez ha precipitado la caída del consumo- y al aumento de la competencia de países terceros dentro del mercado comunitario.

Fepex espera que España retome en su Presidencia de la Unión Europea (UE) a partir de julio una de la prioridades que se marcó en su momento Francia: la concreción de «cláusulas espejo» para que las importaciones cumplan con los mismos requisitos medioambientales, sanitarios y fitosanitarios que las producciones comunitarias.

«Hay que pasar del discurso político a los hechos concretos y buscar soluciones que se ajusten a la Organización Mundial de Comercio (OMC), aunque sean alternativas», ha apuntado Pozancos, y «hacer frente a la competencia masiva de las importaciones».

Con la coyuntura actual, ha puesto como ejemplo que sería razonable «rebajar las expectativas de la estrategia De la granja a la mesa» del Pacto Verde Europeo.

Otro reto al que se enfrentará la campaña de frutas y hortalizas este año procede de la «hiperregulación por la vía de la digitalización» que comporta el Sistema de Información de Explotaciones Agrarias (SIEX) y que supondrá «más carga burocrática» para el agricultor, ha asegurado.

Conseguir despejar las «trabas imposibles» que impiden exportar más a países terceros como Estados Unidos o que se habilite un «paquete de medidas específicas» para proteger mejor a las explotaciones de los efectos del cambio climático también están entre las prioridades de Fepex.

Desde la Región de Murcia, el presidente de la asociación hortofrutícola Proexport, Mariano Zapata, ha lamentado que el año comience con la «irresponsable intención de la ministra Teresa Ribera de recortar el Trasvase Tajo-Segura, lo que anticipa el despido de 15.000 trabajadores en el sureste» y «sería un desastre para el sector agrario y el país».

Ha añadido que este año estarán «muy atentos a la exigente nueva normativa, que condicionará la producción, el comercio y las ayudas al sector», pero que, a pesar de ello, son «optimistas» y serán «capaces de afrontar los retos que lleguen».

Desde Asaja Nacional, el técnico José Ugarrio ha mostrado su contrariedad porque en España sea el único país de la UE que haya decidido implantar un tipo impositivo al plástico no reutilizable -de 0,45 euros por kilo-, y así agravar con un coste nuevo a un sector que sufre inflación de precios y bajada de consumo.

El responsable nacional de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, ha asegurado que el clima va a ser «el factor más determinante de esta y de futuras campañas» y sobre ello ha defendido que «hay que seguir ahondando en la mejora de los seguros agrarios».

Sobre el recorte del agua hacia Levante, ha afirmado que se traducirá en menores producciones de hortalizas como la lechuga, el brócoli o la sandía, a la vez que ha indicado que si se quiere «seguir produciendo» en el arco mediterráneo, el futuro pasará «sí o sí» por el uso de agua desalada o reutilizada.

La responsable nacional de hortalizas de UPA, Francisca Iglesias, ha considerado que este año es prioritario en la campaña de frutas y hortalizas que se formalicen de forma generalizada los «contratos» y se aplique correctamente la ley de la cadena alimentaria para que todos sus «eslabones tengan márgenes y no vendan por debajo de costes».

Ha mostrado su inquietud por si la propuesta política de Podemos de topar el precio de determinados alimentos para abaratar la cesta de la compra, que ella «ve bien», se hace a costa del agricultor, que sigue con los costes de los insumos disparados.